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Cine

Talento contra espectáculo

Las nominaciones a los Oscars 2021 confirman la convergencia de ese certamen con los festivales europeos o Sundance. Calidad frente a populismo, gremialismo, chovinismo o machismo

Fotograma de Mank.

Fotograma de Mank.

Repasemos los nominados en formato de duelos.

Mank contra Nomadland. Aunque son las favoritas, muestran debilidades que pueden abrir resquicios al resto de aspirantes. La película en blanco y negro de David Fincher sufre la paradoja de que la historia de un guionista no esté nominada al mejor guion. La road movie de Chloé Zao se deja embelesar por los pilares de ese género, atardeceres en las Badlands y el espíritu neonómada. Sin embargo no hurga lo suficiente (mucho menos que en el libro adaptado) en su crítica al capitalismo salvaje que ha empujado a esos nómadas a malvivir en furgonetas y sobrevivir con trabajos eventuales.

Nomadland contra Una mujer prometedora. Dos temas actuales y universales, gente mayor abandonada a su suerte contra abusos sexuales. Y primer techo de cristal roto, la nominación de las directoras de ambos filmes, Zao y Emerald Fennell (recordemos que el único Oscar obtenido en esta categoría fue el de Kathryn Bigelow en 2009 por el filme bélico En tierra hostil).

En el apartado de interpretaciones hay otro duelo de no parpadear. Carey Mulligan ha encontrado por fin un personaje con mala leche. Frances McDormand es lo contrario. Su físico tan corriente y su naturalidad se han materializado ya en dos Oscars (Fargo y Tres anuncios en las afueras) y cuatro nominaciones incluyendo esta. Pena que sea imposible repartir el premio, como en algunos festivales.

Progres contra ultras. Tres cruzados atacan la ingratitud conservadora en diferentes trincheras (democracia, racismo y xenofobia) y variados estilos.

El juicio a los 7 de Chicago recrea una embestida del poder judicial contra unos manifestantes demócratas en 1968. El guion tiene todas las virtudes y excesos de su director, Aaron Sorkin. La actuación más destacada es la de Sacha Baron Coen, nominado además por el guion de la secuela de Borat.

Anthony Hopkins. WIKIPEDIA

Anthony Hopkins. WIKIPEDIA

Judas y el mesías negro trata un episodio de represión contra los Black Panthers, con un traidor a sueldo del FBI y un carismático líder que acaba como mártir. Curioso que los dos actores principales, Daniel Kaaluya y LaKeith Stanfield (coincidieron previamente en Déjame salir) peleen por el premio al mejor secundario.

Minari revive la infancia de su director, mostrando con ternura las dificultades de una familia coreana para integrarse en la zona más rural de Estados Unidos en los años 80. Esta película ha roto otro techo de cristal ya que por primera vez un actor asiático nacido fuera de América compite en interpretación (ninguno de Parásitos lo logró el año anterior).

Demente contra sordo. Convidados no de piedra. En The father Anthony Hopkins borda un peleón octogenario con demencia. En Sound of metal Riz Ahmed es un baterista que se queda sordo y lucha por reordenar su pirámide de Manslow.

La apertura demográfica de estos premios se aprecia en una estadística elocuente. Sumando directores y actores (veinticinco en total), los no caucásicos suman diez nominaciones (seis afroamericanos, tres asiáticos, un árabe y un judío). Un récord que esperemos se mantenga.

Cine internacional contra cine español. Nuestro país, un año más, ni siquiera se asoma a las nominaciones. No acierta con la tecla, aunque no falte talento.

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