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Viaje al abismo del dolor

Aniela Rodríguez ofrece nueve relatos extraordinarios en El problema de los tres cuerpos

Aniela Rodríguez.

Aniela Rodríguez.

Los nueve cuentos de El problema de los tres cuerpos proponen un viaje tenso e intenso a la tóxica atmósfera que se respira en el México actual. Aniela Rodríguez hurga en una herida colectiva a partir de historias singulares en las que la violencia cotidiana lo engulle todo. Seres frágiles en permanente estado de aflicción conviven en las páginas punzantes de un libro breve y bravo por el que desfilan sicarios y prostitutas, cautivos de la pobreza o prisioneros de la enfermedad y el accidente, amantes caídos en desgracia y supervivientes en alerta roja. Ruinas laborales, religiosidad acuciante, narcotrático como plan nuestro de cada día. Un material incandescente que la autora maneja con destreza y sensibilidad sobresalientes, moviendo los hilos del horror sin descuidar de vez en cuando el recurso incisivo del humor. La escritora mexicana nos define su obra como "un libro de muchas caras, que termina siempre hablando de un tema central: la violencia como el eje que mueve a nuestra sociedad. No se trata, por supuesto, de una violencia totalizadora, sino de distintos tipos de ella que se desdoblan, se repliegan y terminan por cubrir nuestras vidas".

En sus páginas se dan cita "distintos personajes que terminan sufriendo la embestida de un destino que no pueden controlar. Individuos marginados, que permanecen a la sombra de la sociedad, esperando un momento de redención que finalmente no llega. Seres echados a su suerte, que no tienen otra cosa más que la necesidad de aferrarse a su propio vacío. Y así es como nos volvemos sus cómplices: no hay nada que nos hermane más que la sensación de perderlo todo". "Se comienza por retroceder al abismo, pero se termina por tutearlo", decía Amado Nervo. Cita elocuente para definir "una colección de cuentos escritos al borde del precipicio, donde la esperanza es una variable que muy pocos alcanzan. Desde la crónica del asesinato de un famoso futbolista hasta la confesión de un sicario que está a punto de morir, se trata de un libro donde la humanidad encuentra formas disímiles de ser representada. Nos damos cuenta que los personajes se parecen a nosotros de una forma siniestra, y asomarnos al abismo de sus vidas, aunque es aterrador, termina causándonos un placer muy cercano al morbo".

Más: "Escribir desde una ruptura, una rajadura que nos quiebra la vida de una vez y para siempre. En este vaivén se desenvuelven los nueve relatos: un desfile de individuos que han aprendido a vivir con una herida vital. Por eso, cada palabra termina siendo un golpe en la cara: al dolor hay que hablarle de frente, con los puños cerrados. Hay que aprender a domesticarlo las veces que sea necesario. Y por eso, estos nueve cuentos se convierten en nueve oportunidades de reconocer lo que nos lacera, evidenciar la oscuridad que nos circunda, y sobre todo, reconciliarse con esos rincones donde la belleza y el horror convergen en un mismo punto".

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