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QUÈ ÉS CULTURA

Sindicato de viñetas

Si te dedicas a los cómics en España, lo tienes difícil fuera del campo "superhéroico" dominado por Marvel o DC. Franquicias como Superman, los Vengadores, X-Men o Dead Pool dan trabajo desde EE UU a dibujantes de la talla de Carlos Pacheco, Salvador Larroca o Salvador Espín, pero si uno va por libre, intentando desarrollar una producción más personal, difícilmente va a conseguir mantener un sueldo en este país. Al margen de excepciones (Arrugas de Paco Roca, Blacksadde Canales y Guarnido, etc.), un dibujante de cómic español cobra una media de mil euros por álbum al año. Los royalties se suelen pagar a un 10%, así que, para ganar mil euros, se deben vender mil ejemplares. Esto es, doce meses de trabajo que no pueden darte de comer a menos que tengas otro medio de sustento. La industria española del cómic parece que se basa en el supuesto de que la mayoría de los dibujantes españoles trabajan porque les "apetece" hacer un cómic, no porque vayan a querer subsistir de ello.

Por un tiempo, el dibujante Marcos Martín también vivió de Daredevil, Doctor Extraño y otros superhéroes de la casa Marvel. Pero sabía que su contrato tenía caducidad y ya comenzaban a llamarle otras inquietudes.

El problema estaba claro, ¿cómo salirse del rentable circuito de superhéroes estadounidense sin caer en el "mileurismo" de la industria del cómic española? La respuesta que le rondaba recaía en Internet, en su accesibilidad y su facilidad económica para distribuir contenidos. Pero Martin tenía claro que no quería seguir los modelos de "webcomics" que imperan en la red, con sus formatos de pantalla al estilo página web, sus viñetas animadas con efectos y sonidos incorporados, o sus anuncios publicitarios entorpeciendo la lectura. Solo necesitaba una plataforma para descargar y leer cómics a la antigua. Así es como decidió poner en marcha Panel Syndicate (http://panelsyndicate. com); una plataforma de distribución de cómics online desde la que él mismo y otros autores de renombre, como Brian K. Vaughan (guionista de la serie Perdidos o Under the Dome, entre otros), Ken Niimura o David López, han conseguido llamar la atención de los lectores y de los mismísimos Premios Eisner y Premios Harvey, dos de los galardones del cómic más prestigiosos del globo.

The Private Eye, por ejemplo, fue el primer abanderado de Panel Syndicate en ser nominado y premiado como mejor cómic digital en los Premios Eisner y Premios Harvey 2015. Sus creadores, Martin y Brian K. Vaughan, han vuelto a repetir este año, en ambos certámenes y en ambas categorías, con su trabajo Barrier. Y muy cerca estuvo de conseguirlo Universe!, otro cómic de la plataforma, con guiones de Albert Monteys, que en 2017 fue también nominado a los Eisner. Ahora bien, nada de todo este excelente trabajo, ni de toda esta autonomía se mantiene del aire. Martin y el resto de autores de Panel Syndicate, conocen los efectos de la piratería en red y la facilidad con la que el usuario puede compartir sus cómics digitales. Es por ello que apelan a su responsabilidad como lector y como consumidor de un trabajo artístico, con muchas horas a sus espaldas. Podemos elegir bajarnos sus cómics a coste cero (su plataforma lo permite), o podemos donar lo que consideremos por ellos. Es el precio de Internet.

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