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La Brújula

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Una desconocida joya de la América profunda

Hay una América profunda, perdida en los pedregosos desiertos de Arizona, donde la vida adquiere contornos tan difusos que cuesta trabajo llegar a distinguirla de la muerte. Y, a veces, establecer esta distinción resulta del todo imposible porque vivos y difuntos entremezclan sus andanzas en un mundo mágico donde el tiempo es un juguete caprichoso. Así es el universo que la gran novelista estadounidense Joy Williams (1944), incomprensiblemente desconocida del público español, pone en pie en Los vivos y los muertos, novela finalista del premio Pulitzer de 2001. Williams, a quien -y no es exageración- no deben perderse bajo ningún concepto, pone en pie una historia que pivota en torno a tres adolescentes huérfanas que matan su tiempo en compañía de una galería de estrafalarios personajes, y, de paso, dejan grabada en el lector la huella desasosegada de la edad de los padecimientos en un orbe de contornos morales evanescentes.

JOY WILLIAMS

Los vivos y los muertos

Traducción de Albert Fuentes

ALPHA DECAY, 440 PÁGINAS, 24,90 €

La Inquisición como metáfora de lo soviético

Para quienes necesiten refresco de memoria, el novelista y dramaturgo ruso Zamiatin (1884-1937) fue autor de la distopía Nosotros (1921), que tan apreciada sigue siendo por todos los amantes del género. Considerada un egregio antecedente de 1984, Nosotros revela la inquebrantable resistencia de su autor ante la opresión, que él sufrió en propia carne, primero bajo el zarismo y más tarde bajo el bolchevismo. No es de extrañar, pues, que Zamiatin prestase suma atención a la Inquisición española, en la que encontró una metáfora muy oportuna para denunciar el totalitarismo soviético. Concebida como un drama en cuatro actos, Los fuegos de Santo Domingo, estrenada en 1922, está ambientada en Sevilla en la segunda mitad del siglo XVI y narra la represión del protestantismo, que para Zamiatin es, ante todo, la represión de cristianos por otros cristianos. O lo que es lo mismo, la aniquilación de la disidencia.

YEVGUENI ZAMIATIN

Los fuegos de Santo Domingo

Traducción de R. Torres Pabón

BERENICE, 128 PÁGINAS, 14 €

Piedra fundacional de la narrativa escocesa

Nacido en 1869 en Escocia y muerto en 1902 en Londres, George Douglas Brown, conocido por su fealdad y desaliño indumentario, ha entrado en la historia de la Literatura gracias al glorioso acierto de dar vida a La casa de las persianas verdes. Considerada la obra fundacional de la narrativa escocesa moderna, esta seductora novela, que permanecía inédita en castellano, nace como un ataque a la blandenguería sentimentaloide de la Kailyard School, cuyas obras de asunto escocés gozaban de gran popularidad. En contraste con ellas, resalta Somerset Maugham en su esclarecedor prólogo, Douglas “escribió un libro salvaje”. Ambientada en la aldea ficticia de Barbie, La casa… narra la gloria e infierno del cacique local, John Gourlay, cuya mansión, situada en lo alto de una ladera, domina el pueblo. Una historia que aúna el retrato de costumbres y la instrospección familiar, y que no debería pasar desapercibida a ningún amante de novelas contundentes.

GEORGE DOUGLAS BROWN

La casa de las persianas verdes

Prólogo de W. Somerset Maugham

Traducción de Sara Blanco

ARDICIA, 420 PÁGINAS, 22 €

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