«Si viene algo, voy a ser el primero en decirlo, siempre he sido muy claro». Ingo Volckmann reconoce que está «abierto» a la posibilidad de desprenderse de las acciones del Atlético Baleares, aunque niega que tenga propuestas sobre la mesa. El propietario del club ve con buenos ojos la llegada de ayuda externa para «mantener el nivel de la actualidad», aunque prefiere no desvelar por cuánto daría un paso a un lado tras casi diez años como máximo responsable. «No quiero hablar de dinero, si alguien está dispuesto a ayudar al club, estoy abierto», incidió en una nota enviada a DIARIO de MALLORCA.

Este periódico publicó en la edición de este viernes una información que desvelaba que un empresario escandinavo afincado en la isla había conocido que el germano había puesto el listón en doce millones de euros a cambio de la titularidad de sus acciones de la Sociedad Anónima Deportiva y el solar donde se ubica el Estadio Balear, algo que provocó que desistiera en sus intenciones de negociar. «Ni yo ni nadie en mi nombre ha propuesto la venta del club a un ciudadano sueco, es absolutamente falso», se defendió sin caer que en el texto en ningún caso afirma que el encuentro se hubiera producido ni que hubiera conversaciones directas al respecto o a través de intermediarios.

Además, en la misma pieza se aludía a que otros grupos inversores habían presentado propuestas inferiores a los siete millones por el paquete. «¿Podría mostrarme la oferta que aparentemente rechacé?», se preguntó en el comunicado enviado a este rotativo fruto de su disconformidad con la noticia.

Volckmann, que aterrizó en el club en el verano de 2014, está convencido de que todavía se puede enderezar el rumbo de esta temporada a pesar del nefasto inicio que le mantiene en puestos de descenso a la Segunda RFEF. «Ahora estoy centrado en el mercado de invierno y van a venir fichajes. El equipo no está mal y a final de año veremos lo que pasa», aseguró.

El germano, que ha invertido más de treinta millones de euros en el club blanquiazul, señaló que el Atlético Baleares le ha proporcionado muchas alegrías. «He tenido tantas experiencias maravillosas en los últimos diez años que nunca olvidaré en mi vida. Grandes aficionados, grandes partidos, emociones, grandes ciudades y mucho más. Por supuesto, los últimos dos años no han sido muy buenos, pero así es en el deporte y en la vida. Es verdad que los dos últimos años han sido difíciles porque los resultados no están acompañando, pero esto es fútbol, y haremos todo lo posible para mejorarlos», explicó. Todavía queda margen de reacción y todo pasa, sin ir más lejos, por sorprender este domingo al líder Castellón.