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Jordi Roger, entrenador del Atlético Baleares: «No cambiaría a mi equipo por ninguno de Segunda B»

El nuevo técnico del conjunto blanquiazul afronta sin miedo y con «pasión» el exigente reto del ascenso: «Sé a dónde he venido y lo que quieren de mí, ahora solo falta que la pelotita entre»

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¿Quién tiene más ganas de fútbol, usted o sus jugadores?

Creo que estamos todos con las mismas. Al final a todos lo que nos gusta es competir y afrontar partidos de verdad. Tenemos muchas ganas de que llegue el domingo, sentir esa adrenalina de cada fin de semana. Es de lo que vivimos.

Le acepto cualquier excusa, pero que no llegan preparados al primer partido por falta de tiempo, no se la compro.

Esa no la puedo poner. Ha sido una pretemporada atípica, diferente y larga. Hemos tenido muchas sesiones de entrenamiento, pero sí que nos hubiera gustado jugar un par de partidos más.

¿Es consciente de que aquí todo lo que no es una victoria el domingo es un fracaso?

Eso es un titular que se lo dejo a la prensa. A mí la palabra fracaso me cuesta entenderla. Al final el fútbol es un juego y dentro de este pueden pasar tres cosas: ganar, empatar o perder. Si uno lo da todo en esta vida, no se le puede pedir nada más.

A las tres derrotas consecutivas, aquí se va a la calle.

¿Eso quién lo dice?

Supongo que la exigencia del club.

Sé a dónde he venido y lo que quieren de mí. Estoy encantado de la libertad que me han brindado desde el primer día. Ahora solo falta que ganemos partidos. No pienso en perder, pero esto es fútbol y la pelotita tiene que entrar.

¿Hay equipo para ascender?

Hay equipo para luchar por el ascenso, sin ninguna duda. Sé que os gusta mucho esa palabrita, pero ascender, si ocurre, pasará el 30 de mayo, y a mí quizás antes me haya atropellado un camión. Lo único en lo que me centro es en trabajar hoy para ganar el domingo. Sé que es un tópico, pero entiendo el fútbol así.

Catorce incorporaciones, nuevo cuerpo técnico… ¿Ha sido difícil ensamblar todo?

Creo que el equipo ha asimilado los conceptos muy bien. Entienden lo que queremos, nuestra manera de trabajar… A partir de ahí, veremos el domingo si realmente se ha asimilado todo. Independientemente de lo que pase, este equipo todavía tiene margen de mejora y con el paso de los partidos iremos a más.

¿Qué jugador está llamado a marcar las diferencias?

No me gusta personalizar en nadie. Todos serán importantes en su posición. Quizás la gente pueda pensar en Coro o Vinicius, porque tienen que marcar, pero no. Para mí es igual de importante Alfonso o Luca Ferrone. Nos equivocaríamos si pensáramos que un jugador nos va a ganar todos los encuentros. Entiendo el fútbol como un trabajo colectivo.

¿Le han traído a alguno de los jugadores que pidió?

Quizás no hemos podido traer a alguno, pero no porque no se haya intentando. Al final es un mercado y hay competidores más fuertes. Sí que cuento con muchas de mis primeras opciones y estoy muy contento con la plantilla que tengo. Ahora mismo no cambiaría mi equipo por ninguno de Segunda B.

Ingo Volckmann es muy de confesar sus preferencias. ¿Ya le ha comentado alguna?

No. La verdad es que a mí Ingo me ha mostrado siempre un respeto absoluto. Hemos tenido un feeling muy bueno. Nos deja trabajar con muchísima libertad, ha accedido a todas las pretensiones que les hemos hecho en forma de futbolistas, entrenamientos… Es un presidente volcado por y para el Baleares. No escatima en nada y quiere lo mejor para el club. Aún no he encontrado un no por respuesta. Desde fuera te hablan y te dicen, pero cuando estás dentro te das cuenta de que no se mete en nada deportivo.

Nos gusta que el entrenador defina al presidente con una palabra, ¿con cuál lo haría?

De momento me ha demostrado que es muy buena persona y muy pasional, pero yo también lo soy, así que nos vamos a llevar bien.

¿Y a Patrick Messow?

Patrick vive por y para el fútbol. Está desde las nueve de la mañana hasta las ocho de la tarde trabajando sin parar. Los días que no tenemos entrenamiento, quedamos para comer. Nos gustan las mismas cosas y hemos creado una familia.

¿Ha estudiado ya en qué posición debe quedar el equipo, entre grupos y subgrupos, para poder optar al ascenso?

No me paro a pensar más allá del domingo. Vivo en el presente. La vida me ha enseñado que todo puede cambiar en el momento menos pensado. Tenía una prima que estaba muy bien y de un día para otro se nos fue. Eso me ha demostrado que se ha de vivir el presente y que el futuro será el resultado de lo que hagamos.

¿Está influyendo el protocolo anticovid en el día a día del trabajo del equipo?

La verdad es que dentro de lo que cabe estamos haciendo una vida normal. Sabemos que tenemos que cumplir con los protocolos, hacer tests, pero hay que adaptarse a la vida que nos toca vivir ahora porque es la que hay. En el mundo del fútbol no hay que buscar nunca una excusa: a grandes males, grandes soluciones. Las excusas son para los perdedores.

No sé si es porque se acerca el día, pero vaya intensidad le pone a los entrenamientos.

La verdad es que somos siempre así. Hoy por la mañana me he levantado un poquito mal de la voz, pero no sé escatimar. Puedo tener intención de no gritar, pero luego, cuando estás trabajando, te olvidas. Soy así, pasional, lo vivo todo mucho, me gusta apretar a los jugadores porque queremos darle al partido un ritmo muy alto, ser agresivos, poner intensidad y todo eso hay que trabajarlo.

Al menos contarán con público, a diferencia de Primera y Segunda División.

Tenemos esa ventaja y hay que aprovecharla. Para mí es súper importante que venga la gente. El fútbol con estadios vacíos es como ir a hacer una obra de teatro sin público. No se acaba de entender. No es la situación que nos gustaría, preferiríamos tener el campo lleno, pero hay que dar las gracias porque, por ejemplo, iremos a Madrid y allí los campos estarán vacíos.

Les ha tocado en el subgrupo con Poblense y madrileños. ¿Cómo lo valora?

Es un grupo complicado, no nos vamos a engañar, pero entiendo que pensarán lo mismo de nosotros. Muchos partidos serán sobre césped artificial, pero hay que adaptarse a todo, tenemos un viaje de aquí a Madrid que es fabuloso, no nos podemos quejar.

Son dos meses y medio ya los que lleva en la isla. ¿Se ha adaptado a Mallorca?

Lo difícil es no hacerlo. Ya he aprovechado para ir a alguna playa porque tenemos la suerte de tener el Caribe español aquí. La familia lo lleva fenomenal. Los niños están muy bien en el colegio y los tengo también jugando a fútbol en el Baleares. Si ellos están bien, tú puedes rendir mejor.

Manix Mandiola, el día que fichó por el Baleares, se empadronó. ¿Usted?

Me he empadronado yo, se ha empadronado mi mujer y también hemos empadronado a los niños. Más allá del descuento de residente (ríe), es importante por tema de colegios. Si Manix estuvo aquí dos temporadas y media, yo espero estar aquí, mínimo, ese tiempo. Y si pueden ser tres o cuatro, mejor.

¿El sueño es entrenar en Segunda?

Por eso hemos venido. Vamos a darlo todo para conseguirlo, de eso que no quepa ninguna duda. Hay que tener en cuenta que hay diez o doce equipos que quieren lo mismo que nosotros, pero vamos a luchar con todas nuestras fuerzas.

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