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República en Palma, 90 años

Alejandro Jaume tomó posesión de la Alcaldía al estar enfermo Bisbal; el alcalde monárquico Jaime Suau dijo que no abandonaría su despacho si no se utilizaba la fuerza, Jaume le dio un amistoso golpe en el hombro; la República era hecho consumado

Alegría y civismo en Cort.

Palma era de las pocas capitales españolas que en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 no ofrecían un nítido triunfo de las candidaturas presentadas por la Conjunción Republicano-Socialista. En Ciutat la victoria arrolladora, por mayoría absoluta, correspondió a la coalición de derechas que englobaba a la Confederación Española de Derechas Autónomas de Gil Robles (CEDA), Partido Regionalista e Independientes. Estos obtenían la mayoría de concejalías: 23 por 4 los conservadores de la CEDA y 5 los regionalistas de Cambó. Las izquierdas lograban 5 asientos los republicanos y 4 los socialistas. Los independientes, afectos al Partido Liberal, eran candidatos del financiero Juan March, que, una vez más, acababa de demostrar el absoluto dominio que ejercía sobre la vida política mallorquina. El periódico de March, El Día, lo dejaba claro en su edición del 14 de abril destacando en primera página: «Rotundo triunfo del Partido Liberal». No reseñaba la mayoría de derechas en Cort (explica el historiador Antoni Marmón, que ha recopilado los datos de aquellas elecciones), sino la incontestable preeminencia del partido de March. El abogado Jaime Suau, a las órdenes de March, que ya había sido alcalde en marzo de 1930, también entre 1915 y 1916 y unos meses en 1917, pasó a ocupar el despacho de Alcaldía. Pero lo que nadie sospechaba era que en apenas 24 horas los acontecimientos se precipitarían arrasando a la Monarquía de Alfonso XIII (bisabuelo de Felipe VI) y con ella al sistema político de la Restauración ideado tras al Sexenio Revolucionario (1868-1873) por Antonio Cánovas del Castillo. El cambio de régimen fue colosal, drástico, puesto que en la mañana del 14 de abril, se cumplen 90 años, en una población vasca, Eibar, se procedía a izar la bandera tricolor, roja, amarilla y morada, proclamando la Segunda República española. En los ayuntamientos peninsulares se sucedieron como reguero de pólvora las proclamaciones. Alfonso XIII se fue de España embarcando en la dársena militar de Cartagena a bordo del crucero Príncipe Alfonso rumbo a Marsella. La Segunda República era un hecho.

Alejandro Jaume

Alejandro Jaume

PALMA SE HACE REPUBLICANA

¿Qué sucedió en Palma? También se precipitaron las cosas. Era evidente que las elecciones municipales que acababan de celebrarse quedaban obsoletas. La República naciente obligaba a repartir de nuevo las cartas. Jaime Suau no podía continuar en la Alcaldía ante tan radical mutación. Los partidos republicanos y el PSOE se dispusieron a tomar el control del Ayuntamiento para, con posterioridad, proceder a la convocatoria de nuevas elecciones. El alcalde provisional iba a ser el socialista Bisbal, que debía, el mismo día 14 por la tarde, ir a Cort para hacerse cargo de la situación. No pudo: un fenomenal trancazo, una gripe de consideración, lo mantenía en cama, por lo que se arbitró solución de emergencia consistente en que el abogado Alejandro Jaume, junto con Gabriel Alomar, el político de la izquierda socialista más prestigioso de Palma, procedería a tomar posesión del Ayuntamiento hasta que Bisbal se recuperase y se celebrasen las elecciones. En Cort la multitud abarrotaba Cort, mientras el todavía alcalde Suau, acompañado de unos pocos concejales, permanecía en su despacho oficial. La Guardia Urbana y la Guardia Civil vigilaban, aunque la multitud se limitaba a festejar a la República sin crear altercados.

Lorenzo Bisbal

Lorenzo Bisbal

Lo que sigue es el relato del sobrino de Alejandro Jaume, Andrés Jaume Rovira, que le acompañó en el histórico día estando presente en el momento del cambio de régimen en Palma. Tano Jaume llegó a Cort entre vítores de la multitud, que de inmediato le reconoció. La Guardia Urbana y los guardias civiles apostados en las puertas de las Casas Consistoriales se cuadraron franqueándole la entrada. Acompañado de los concejales de la Conjunción Republicano-Socialista y de dirigentes del PSOE entró en el despacho del alcalde donde Suau, de pie, aguardaba. Jaume le dijo que iba a tomar posesión del Ayuntamiento en nombre de la República a lo que el alcalde respondió que no abandonaría el despacho salvo que se utilizara la violencia. Jaume sonrió. Se conocían desde siempre, ambos eran abogados, mantenían cordial relación. Entre ellos, al margen de las profundas disparidades políticas, no existía animadversión. Nadie sabía cómo iba a solventarse la incómoda situación creada por la resistencia de Suau a aceptar que la República se instauraba en España. Entonces, Alejandro Jaume le pasó el brazo por la espalda y dándole amistosas palmadas le espetó: «amigo Suau, la violencia ya se ha consumado». El último alcalde monárquico estrechó la mano que Jaume le tendía; juntos abandonaron el despacho. Tano Jaume se cuidó de que Suau marchara sin problemas acompañándolo hasta la plaza siendo escoltado por dos agentes de la Guardia Urbana hasta su domicilio, precaución innecesaria, puesto que el regocijo de la gente era de tal magnitud que prácticamente nadie prestó atención a cómo el representante de la fenecida Monarquía abandonaba el lugar. Seguidamente Tano Juame, junto a los dirigentes republicanos, salió al balcón de Cort para proceder al izado de la nueva bandera oficial de España.

LA TRICOLOR HACE ESTALLAR EL JÚBILO

Un funcionario le dio a Jaume la bandera tricolor (nadie supo de dónde la había sacado) para que la izara. En la plaza estallaron gritos de júbilo acompañados de salva de aplausos que se prolongaron varios minutos. Quien el 24 de febrero de 1937, seis años después, sería fusilado por los golpistas en las tapias del cementerio de Palma acusado de auxilio a la rebelión, se dirigió a la multitud exhortándola a celebrar la proclamación de la República, pero manteniendo el orden y el decoro en todo momento. No se reseñaron incidentes de importancia. Unos días después, Bisbal, ya recuperado, tomó posesión efectiva de la Alcaldía. Las anunciadas elecciones municipales fueron convocadas para el 31 de mayo. Los Republicanos Federales del que pasaría a ser el nuevo alcalde, Emilio Darder, fusilado junto a Tano Jaume, acusado por los militares golpistas del mismo delito: auxilio a la rebelión, obtuvieron 17 concejalías, clara mayoría absoluta. El PSOE se hizo con 8 asientos y los regionalistas con 5. En el campo de las derechas Juan March se había adaptado a la nueva situación rebautizando al Partido Liberal como Partido Republicano de Centro. Obtuvo un buen resultado al hacerse con 11 concejalías.

Jaime Suau,

Jaime Suau,

Así transcurrió el cambio de régimen en Palma. Así llegó la Segunda República. En su libro de memorias Así cayó Alfonso XIII, Miguel Maura, hijo del gran estadista conservador mallorquín Antonio Maura, perteneciente a la Derecha Republicana, ministro de la Gobernación en el Gobierno provisional de la República, destaca que el cambio de régimen transcurrió en toda España sin que el orden público se viese alterado. Radical transformación absolutamente pacífica. Estaba por llegar la violencia desatada del 18 de julio de 1936.

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