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Oblicuidad | Con Torrelló, y con José María García en la cama

Los famosos que eligieron Mallorca, captados por la cámara de Torrelló

Los famosos que eligieron Mallorca, captados por la cámara de Torrelló

Torrelló publica 50 anys de celebrities a Mallorca para demostrar que no derrotaba a otros fotógrafos, sino que hundía con su perspicacia al redactor que le acompañaba. Te suministra más información en menos espacio. Este libro supera en documentación y profundidad a una tesis doctoral. Les contaré una de las páginas que mejor conozco, la 123.

Corría el octubre de 1985, cuando Torrelló y su seguro servidor llegamos al hotel Victoria, donde habíamos concertado una entrevista con el entonces omnipotente José María García, que realizaba su programa desde Palma. Era media tarde, llamamos escrupulosamente desde la recepción como siempre que entrevistamos a un famoso. El comunicador contesta al teléfono y nos dice que subamos a la habitación, un comportamiento más inusual de lo que parece. Llamamos a la puerta, y el monstruo radiofónico nos recibe en calzoncillos. Y en nada más. Entramos como si fuera lo más normal, obsequiosos hasta el punto de pedirle casi si quería que nos quedáramos en ropa interior para andar a juego.

García se retrepa en la amplia cama, y se hunde entre las sábanas, cubierto hasta el cuello. Me siento a la altura de un médico con su paciente, y empiezo a preguntar. De repente, oigo a mi espalda el ruido de un mecanismo que se arma como una pistola, aunque sé que es la cámara fotográfica que Torrelló está montando con su parsimonia inimitable, para acribillar al García yacente.

García se apercibe de la osadía del fotógrafo, pero no puede negarse a la cámara (véase la página 123) porque su bizarría quedaría en entredicho. Torrelló le ha pillado en un bluff. Juro que no sabía ni lo que preguntaba mientras sonaban los disparos. Acabo el cuestionario, el periodista es tan eminente y evidente que se entrevista solo. Ha llegado el momento de la despedida, ante un bello durmiente cada vez más preocupado por salir del atolladero. Así que tienta una negociación:

-Bueno, ahora me esperáis abajo en el lobby para tomar las fotografías de la entrevista.

Torrelló y su seguro servidor al unísono:

-Claro, por supuesto, allí estaremos.

Salimos a todo correr, sin mirar atrás. Desaparecimos del hotel sin más. Por lo que a nosotros respecta, García todavía está esperando vestido a que Torrelló le capte las imágenes protocolarias. Una profesión poco respetable.

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