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El reportaje

Los primeros quintos de Mallorca

El 4 de febrero de 1771 quedó establecido el servicio militar obligatorio en Mallorca. El bando obligó a los solteros y viudos sin hijos a concurrir obligatoriamente al alistamiento; La edad se estableció entre los 18 y los 36 años

Fue en la primera legislatura de José María Aznar (1996-2000) cuando el servicio militar obligatorio quedó abolido en España. Antes, se había producido una progresiva reducción del tiempo en el que se tenía que prestar servicio en filas. Después de la Guerra Civil, la dictadura franquista impuso un servicio militar de dos años que se redujo a 18 meses para acabar, ya en democracia, en un año. Cuándo se instituyó en España el servicio militar. Quiénes fueron los primeros quintos mallorquines en tener que incorporarse al Ejército. Como tantas otras innovaciones acaecidas en España hay que remontarse al reinado del cuarto Borbón, el hijo de Felipe V y la ambiciosa e intrigante Isabel de Farnesio, Carlos III, que desarrolló una política exterior agresiva, involucrándose en diferentes guerras, cuando se instituye el servicio militar tal como hasta las postrimerías del siglo XX se ha conocido.

El historiador Eduardo Pascual, profesor de Historia Contemporánea en la UIB, ha documentado en un amplio estudio denominando A las órdenes del Leviatán. El reclutamiento en Mallorca en el siglo XVIII (1717-1776) el proceso que llevó a crear el que acabará por conocerse como servicio militar. Felipe V, el monarca con el que da inicio la dinastía actualmente reinante, es el que establece las bases para crear un cuerpo de ejército permanente en Mallorca. Es lo que se conoce, explica el profesor Pascual, como "militarización borbónica". Los reyes de la Casa de Austria hacían llamamientos a filas, las levas, cuando lo requerían las situaciones bélicas; con los Borbones se establece que "todos los territorios del Reino tienen que contribuir, en proporción a su población, al establecimiento de cuerpos de ejército permanentes". Sucede, precisa Eduardo Pascual, que Felipe V tiene "fuertes pulsiones bélicas", lo que se traduce en una política exterior agresiva, lo que, a su vez, lleva aparejada la necesidad de contar con unas fuerzas armadas que para su reclutamiento no dependan de las necesidades de cada momento, sino que constituyan una maquinaria organizada, estable y permanente. Es el primer paso para que después, su hijo, Carlos III, establezca ya el servicio militar.

Nos situamos en 1771, el año en el que se puede fechar el inicio del servicio militar en Mallorca. La elaboración de la Real Ordenanza de Reemplazos queda redactada en octubre de 1770. La urgencia para que entre en vigor llevó a Carlos III a revisarla en un solo día a fin de que se promulgue el tres de noviembre. La Ordenanza establece regular "equitativa y ordenadamente" la aportación de jóvenes anualmente con destino al Ejército mediante el servicio militar obligatorio a fin de reemplazar las pérdidas por deserción, lesiones, enfermedades, invalidez y muerte. Los muchachos aptos para pasar a filas eran aquellos que tenían entre los 18 y los 36 años, excepto, claro está, los eximidos por condiciones sociales de hidalguía y profesionales "vitales" para la comunidad. Entre las exigencias físicas para ser considerado útil era destacable la de la altura mínima de "una vara", equivalente a 1,60 metros.

El reclutamiento se iniciaba en Mallorca cuando el intendente recibía el decreto y el número de mozos que se había establecido con el que la isla debía contribuir. A continuación, el contador de la Intendencia reunía los datos del vecindario para proceder al reparto del cupo proporcional a cada municipio. El intendente comunicaba a los ayuntamientos el número de mozos que les correspondía reclutar proporcionalmente al número de vecinos para proceder al correspondiente sorteo y al reclutamiento. La permanencia en filas se prolongaba por espacio de dos años siendo anuales los reclutamientos. El sistema permaneció casi intacto a lo largo del todo el siglo XIX y buena parte del XX siendo, después de la Guerra Civil, cuando la duración del servicio militar se prolonga más en el tiempo. El profesor Pascual resalta que durante el reinado de Fernando VI, hijo de Felipe V, que toma la corona después de la prematura muerte, a los 17 años y después de reinar apenas unos meses, de Luis I, cuando se produce un parón en

los reclutamientos. No los hay entre los años 1746 y 1759, décadas en las que España está ausente de los conflictos europeos. Con Carlos III cambian las tornas, puesto que después de ser vapuleados por los ingleses en la Guerra de los 7 años, se decide la creación definitiva del servicio militar a fin de que todos los regimientos de los Ejércitos estén completos, incluidos los acantonados en Mallorca.

Los quintos eran conducidos a la Caja Provincial situada en Palma. El Consistorio era el encargado de designar a un responsable para certificar el destino que se les había asignado. Una vez entregados los quintos, se procedía a una revisión física para establecer que eran aptos para el servicio. El nuevo recluta mallorquín recibía 60 reales para la adquisición de zapatos, medias y camisa y empezaban a recibir un "socorro" de dos reales diarios. Al término de ocho años de servicio recibía 120. Solteros y viudos sin hijos debían concurrir obligatoriamente al alistamiento bajo pena de 25 libras en caso de ausencia. Parece que muchos mozos no acudieron como se puso de manifiesto un mes más tarde con la publicación de un nuevo bando. El problema de las incomparecencias no se circunscribió exclusivamente a Palma, también otros municipios, caso de Campanet, Selva y Manacor, tuvieron que solventar dificultades. Los prófugos fueron detenidos y encarcelados. El ayuntamiento de Palma fue el lugar escogido para la medición de los alistados entre los días 9 y 16 de julio con el derecho de presentar alegaciones para su exclusión. Tres días después, el 19 a las ocho de la mañana, se procedió al sorteo. La exención de los hidalgos (nobleza) quedó bajo la responsabilidad de la Junta de Agravios, formada por el comandante general, el intendente y el auditor de guerra. En Comandancia existía el recelo sobre la existencia de posibles irregularidades en el proceso alistable en los ayuntamientos. En Sa Pobla, que debía aportar ocho mozos, hubo serios problemas. El comandante general envió a un sargento del regimiento de África para que verificara la correcta medición de 48 jóvenes de los que 39 habían sido excluidos. Las diligencias del sargento corroboraron las irregularidades por lo que se procedió contra el "baile real", la máxima autoridad municipal, que fue encarcelado. Con los exentos pertenecientes a la nobleza no consta que se produjeran dificultades. Exentos quedaron.

Dice Eduardo Pascual que "el frío análisis de los datos del primer reparto de mozos permite comprobar una importante desigualdad contributiva entre las localidades mallorquinas: Palma, Felanitx, Llucmajor, Sóller y Manacor fueron con gran diferencia las que hicieron una aportación demográfica más notable".

Así pues, la fecha del 4 de febrero de 1771 es en la que por primera vez en Mallorca quedó establecido el servicio militar obligatorio.

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