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Coaching

Del confinamiento, virtud

Del confinamiento, virtud

Del confinamiento, virtud

Mientras, hace un año, me certificaba como experto en dinámicas de alto impacto conocí a Rosa Montañana, directora del Especialista en desarrollo personal y talento en la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid.

Cuando acabamos la certificación, Rosa me pidió que impartiera clases en la universidad sobre una de mis especialidades, que es la innovación y la creatividad. Oferta que acepté encantadísimo.

Tendría que haber impartido esas clases hace tres semanas, pero debido a la crisis que estamos viviendo, obviamente no fue posible.

Ante esta situación Rosa me preguntó si podía adaptar mis clases a un formato online, creando una serie de lecciones en vídeo y organizando un encuentro online con todos los alumnos.

Mi primera reacción fue, lo reconozco, escéptica. Mis clases están montadas para ser muy participativas, muy experienciales e interactivas, me gusta trabajar con lo que se produce en tiempo real en dichas clases, trabajar con casos reales y en directo. La realidad es la principal materia prima con la que yo trabajo en las formaciones €sin embargo€ qué narices, se trataba de un curso de innovación y creatividad ¿no? Así que, sin pensarlo mucho más, me puse manos a la obra, pues no había mucho tiempo.

No puedo estar más contento con el resultado por varios motivos:

El primero es que he aprendido muchísimo montando el curso, tanto desde un punto de vista de concepto como desde un punto de vista técnico. Ahora poseo muchas herramientas que no poseía antes.

Lo segundo es que ahora dispongo de un curso sobre innovación y creatividad en vídeo que me parece un material de gran valor para mí y que puedo poner a disposición de las personas con las que trabajo. Creo sinceramente que es un excelente material de apoyo para una formación en creatividad y que es, por sí solo, a mi juicio, muy valioso.

Lo tercero es lo gratificante que ha sido la interacción con los alumnos. Cuando hay emoción, entrega y mente de aprendiz, no hay barreras físicas que no puedan superarse.

Quiero trasladar mi gratitud a los alumnos por su participación muy aguda y lúcida, así como sincera y emotiva. Y por supuesto quería agradecerle infinito a Rosa por ofrecerme esta oportunidad y este reto.

Para mí esta experiencia supone una vivencia en primera persona sobre cómo esta situación de confinamiento puede hacer que nos cerremos en un inicio, que con rabia nos digamos "no se puede hacer nada" para, después, espolearnos a buscar nuevas formas, nuevas soluciones, nuevos proyectos y, así, finalmente, salir de las crisis mejores, con más conocimientos, más experiencia, más herramientas y mayor autoestima.

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