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Diario de Mallorca

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Cristina Zaforteza: "Alfabia cuida con esfuerzo un patrimonio mallorquín único"

Poco amiga de las entrevistas, reflexiona mucho antes de contestar a las preguntas. no da puntada sin hilo

Cristina Zaforteza

P Comenzó a trabajar desde muy joven y conoce los dos lados, el público y el privado. ¿Eso le ha permitido ponerse al frente de la gestión de Jardines de Alfabia?

R Es cierto que empecé a trabajar muy pronto en la banca, hasta el 2011. Ese año Mateo Isern fue elegido alcalde de Palma y formé parte de su equipo, etapa de la que guardo muy buenos recuerdos y en la que aprendí mucho. Al final de esos cuatro años, realicé un programa de desarrollo directivo en el IESE y eso me abrió otra perspectiva diferente y me permitió afrontar la gestión diaria de esta empresa.

P Los Jardines de Alfabia, que inician temporada hoy, 1 de marzo, son más que unos jardines...

R La verdad es que el nombre comercial no ayuda demasiado a saber qué puedes ver en Alfabia; la finca ya existía en tiempos de Jaume I, el Conqueridor. De hecho, aparece en las crónicas del año 1229 y en el Llibre del Repartiment. Tras la conquista de Mallorca y gracias al reparto, la historia cuenta que se asignó Alfabia a Nuño Sanç, pasando despúes a los Bennàssar, los Santacilia, a los Burgues y desde hace más de tres siglos, a los Zaforteza. Desde entonces, nunca se ha vendido, sino que se ha transmitido por herencia. Por eso, siempre enfatizo la historia de la casa que cuenta, entre otros, con un artesonado mudéjar del s. XIII; un ejemplar de Es llibre de ses Franqueses firmado por Jaume I en 1246; una silla de finales del s. XV y que parece que es el mueble gótico más antiguo de la isla; una habitación preparada exprofeso para la Reina Isabel II de España€

P ¿Y por qué se abre al público?

R Desde la mitad del siglo pasado, las fincas de Mallorca pasan de ser una fuente de ingresos a ser una carga y los terrenos en la zona costera se revalorizan muchísimo; comienzan a llegar los primeros turistas, circunstancia que aprovechan nuestros antepasados abriendo la finca familiar a la visita turística, actividad económica que permitía obtener lo que antaño daba la tierra y mantener la propiedad como es debido.

P Gestionan un patrimonio de la historia de Mallorca sin casi ayudas públicas. ¿Cómo se hace?

R Nuestra principal misión es mantener la finca y mejorarla con una cuidada gestión y mucho apego para que cada vez esté mejor. Para ello, imaginación, nuevas líneas de negocio, constancia, cuidado por los detalles€ Somos BIC y eso esto acarrea más obligaciones que derechos. Un organismo oficial decreta que pasas a ser BIC porque tienes unos elementos patrimoniales culturales e históricos, entre otros. A partir de este momento, condicionan qué puedes hacer y cómo en tu propia casa, con criterios no siempre compartidos -los propietarios son los primeros interesados en mantener el carácter de la finca- pero ayudas, muy pocas. Actualmente, sólo el Consorcio de Tramuntana ofrece una subvención anual, que evidentemente ayuda, pero no es suficiente.

P ¿Qué piden entonces?

R A veces parece que no se tiene en cuenta la opinión de los dueños de las fincas, a pesar de ser quienes mantienen la propiedad con su esfuerzo y los problemas que ello conlleva; al fin y al cabo, si una finca es BIC será porque alguien la ha mantenido hasta ahora, ¿no? Ojalá también hubieran subvenciones, pero lo que es muy necesario es la agilidad con los expedientes administrativos.

P No les va tan mal desde la gestión privada...

R Creo que tenemos como eje principal unos valores empresariales de seriedad y cumplimiento de la palabra dada. En alguna ocasión no hemos firmado un contrato por no dejar de ser coherentes con esos principios.

P ¿ Y cómo compiten contra ese motor económico que es la financión pública?

R Como cualquier gestor de una micro pyme, ajustando mucho los gastos y tratando de generar ingresos ampliando base de clientes, es decir, rentabilizando cada euro y cada recurso. A través de distintos foros, como miembros de una asociación de atracciones turísticas y de los SETS de la AETIB, estoy en permanente contacto con profesionales del sector compartiendo know how y buenas ideas que te ayudan a tratar de mejorar resultados cada temporada.

P ¿Aprecian más Alfabia los extranjeros que los mallorquines?

R Nuestro principal cliente es el turista nacional y europeo, pero es cierto que, con gran alegría, puedo decir que detectamos que cada año nos visitan más mallorquines, que, por cierto, como residentes, tienen un precio especial. Desde hace tres años, se realizan bodas y eventos privados y eso permite que muchos de ellos disfruten del espacio.

P ¿Alguien ilustre que no haya ido a Alfabia y al que echen de menos?

RPara nosotros cada cliente es especial y único porque nos ayuda a cumplir nuestra meta: que Alfabia cada día esté mejor cuidada.

P. Es de ponerse poco en las fotografías y, menos, de concecer entrevistas a pesar de que es la gerente de los Jardines de Alfabia, monumento artístico nacional desde 1954...

R. Creo en el buen hacer de forma callada, ¡y eso que, dicen, hablo mucho!, pero trato de ser prágmatica, resolutiva y proactiva; hechos y no palabras son los que producen los resultados. El irse a dormir con la conciencia de haberlo hecho bien (o haberlo intentado) no tiene precio.

P. Y, sin embargo, le gusta estar siempre rodeada

R. Estoy acostumbrada a tener mucha gente alrededor y me encanta una casa vivida, y si es en torno a una mesa, mucho mejor.

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