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Entrevista

Barbara Bergman: "Palma merece ser una ciudad abierta los 365 días del año"

Llegó a la isla por amor y ahora la disfruta sobre su bicicleta - Desde Rialto Living apoyan causas benéficas y medioambientales por un futuro sostenible

Barbara Bergman.

Barbara Bergman.

¿Cómo descubrió Mallorca?

Fue gracias a mi pareja, Klas Kall. Él ya era un enamorado de las islas y se había comprado un piso en Palma. Así que en el año 1986, yo pasé mis primeras navidades aquí. Klas tenía muy claro que quería vivir en Mallorca, yo no. Pero la isla me conquistó. Su clima, el paisaje, la gente y también su privacidad. Mallorca es un paraíso.

¿Cuándo surge la idea de emprender en la isla?

La verdad es que yo quería tomarme un año sabático y decidir qué íbamos a hacer con nuestras vidas pero Klas no quería perder el ritmo y tenía muy claro que quería abrir una tienda grande, de decoración, de moda... No había nada parecido por aquí. Comenzamos mirando locales en Palma pero había poca cosa. Hasta que un día, paseando por casualidad por la calle Sant Feliu, vimos un cartel en el Cine Rialto que decía "se alquila" y llamamos.

¿Tuvieron que esperar mucho tiempo para culminar todo el proyecto?

No fue tan difícil. Ha sido un proceso largo y un trabajo grande hasta conseguir la tienda como la tenemos ahora, pero lo cierto es que todo lo hicimos durante la época de crisis, cuando nadie quería invertir, y eso, quizás, nos ayudó un poco.

¡Quién os iba a decir que Sant Feliu se haría años después tan famosa por el célebre Palacete de Matas!

La verdad es que en esta calle no había nada y ahora está llena de galerías de arte, tiendas y hasta hoteles. Para los extranjeros esta es "la calle del Rialto Living"; para los mallorquines, aún gana lo del palacete. Pero sí podemos decir que revitalizamos la zona.

¿Ha sido difícil que Mallorca entienda el concepto de Rialto Living?

No tuvimos prisa porque funcionara. Lo nuestro era un proyecto-pasión. Nos concentramos en hacer las cosas bien y a nuestro gusto. Al principio, la gente pasaba y se quedaba mirando los escaparates y no entraba. Hemos crecido lentamente y eso también nos ha favorecido. El interiorismo en España, anteriormente, no estaba tan valorado; era un país más para vivirlo en la calle. Ahora sí que ya se le presta más atención.

¿Cuántas veces han oído eso de que lo que venden "es caro"?

Lo de "caro" o "barato" es algo muy individual. Nosotros no vendemos lujo, vendemos un estilo de vida, algo bonito y clásico que durará toda la vida por la calidad.

Pocos lo saben pero apuestan mucho por el producto y la artesanía local.

No tanto como nos gustaría. Muchos artesanos mallorquines tienen su propio negocio y no es sencillo llegar a un acuerdo; ahora hemos hecho una colección de telas inspirada en Balears y también tenemos una vajilla de cerámica. Vamos a ir incorporando más cosas.

Su apuesta por el arte es innegable.

No había en su día demasiados espacios donde adquirir cuadros, esculturas u otras piezas. Teníamos muy claro que queríamos un espacio de exposición donde exhibieran su obra muchos isleños y que también sirviera de inspiración.

¿Qué hace cuando no está trabajando?

¡Estos últimos 13 años me los he pasado trabajando! (Risas). Me he aficionado a la bicicleta de carretera y me recorro la isla así. También estoy enganchada a las series de Netflix, ahora que tenemos ya internet en el campo.

¿Por qué esa implicación tan intensa con entidades benéficas de la isla?

Me gusta devolver lo que nos han dado, y Mallorca nos ha dado mucho. Nosotros apostamos por hacer tanto eventos privados solidarios como contribuir y apoyar otros públicos. Colaboramos mucho con Zaqueo, la Fundación Natzaret, Projecte Home, Mallorca Sense Fam... Ahora estamos muy implicados con el medio ambiente, porque noto que el entorno de la isla se está deteriorando. Pero no es culpa solo del turismo, sino también de los que vivimos aquí. Ahora que voy con la bicicleta, veo la basura que dejamos en el monte. Me da vergüenza y pena. Creo que hace falta mucha más educación medioambiental en las escuelas.

¿Le preocupa algo en este 2020?

Lo cierto es que estoy oyendo noticias de que tienen intención de cerrar hoteles en Ciutat durante el invierno, también que se van a perder conexiones aéreas... Palma se merece ser una ciudad abierta los 365 días del año.

¿Sus perros son su debilidad?

Seguro. Forman parte también de la vida de Rialto. Dos se murieron el pasado mes de octubre, pero ahora tenemos a la nieta de Morris, que era nuestra mascota del principio. Vivió casi 18 años.

¿De dónde se siente Barbara Bergman?

He vivido en tantos países que es difícil decirlo. Sin duda me siento europea, también muy mallorquina y española. Pero, al final, yo creo que los últimos años de mi vida los pasaré donde esté mi familia.

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