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Memorias de la cocina

La cocina "pobre" y los libros de cocina

La cocina "pobre" y los libros de cocina

La cocina "pobre" y los libros de cocina

Desde el recetario que legara el religioso agustino Jaume Martí en el siglo XVIII han aparecido muchas aportaciones escritas acerca de nuestra cocina. ¿Esta cocina, recopilada a lo largo del siglo XIX e incluso del XX, tiene algo que ver con la elaborada por las clases populares, la clase trabajadora de tierra o de mar y la gente humilde? Más bien no: parece ser, tan sólo, una recolección de recetas conventuales y de la nobleza. Vayan como muestra las "libretas" que recogieron las recetas de fray Jaume Martí: ca s´Hereu de Montuïri, can Vibot de Palma, la familia de can España, la familia de don Sebastián Feliu de Cabrera€

El hecho de que la gente humilde careciera de libretas de cocina, donde dejar sus "creaciones" para la posteridad, podría obedecer a dos razones: la mayoría de las cocineras/os de este tipo de cocina (con frecuencia pobre o de subsistencia) era analfabeta y, por otra parte, no precisaba fijar en libretas unas recetas que se podían elaborar solamente con los productos más próximos, frecuentemente silvestres y a base de despojos de mamíferos y peces, algo que no queda "excesivamente bien" en algunos libros de cocina cuya misión es transmitir la cocina selecta.

Esas libretas, tan útiles para conocer la buena cocina de la época desconocen, en su mayoría, la cocina más próxima al pueblo. Es una cocina humilde, pero excelsa€ aunque no siempre.

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