Suena a misión imposible, pero ya se han llevado a cabo las gestiones iniciales para lograr que Madonna pise este verano por vez primera un escenario mallorquín.

El concierto, que serviría para cerrar la gira Sticky & Sweet, con la que la intérprete de Like a virgin recorre estos días el continente europeo presentando su último álbum de estudio, Hard Candy, podría celebrarse en el Ono Estadi el próximo 5 de septiembre, aprovechando que ese fin de semana no habrá partido de Liga debido a un compromiso de la selección española, y que el Mallorca disputará el siguiente encuentro fuera de casa, con lo que habría tiempo suficiente para que el césped se recuperara del estrago.

Se prevé que entre 50.000 y 54.000 entradas se pongan a la venta en los próximos días a través del Servicaixa, tras la rúbrica del contrato con la intérprete de Like a virgin, que al parecer no está aún cerrado. Aunque no ha trascendido el precio por localidad, será similar al de las citas con el público de Madrid, Barcelona y Zaragoza, donde osciló entre los 65 y los 175 euros, sin que ninguno de los aforos colgara el cartel de no hay entradas.

La iniciativa, cuya viabilidad es puesta en duda por las empresas isleñas dedicadas a las artes escénicas tanto por su elevado coste, que se multiplica por mor de la insularidad, como por el hecho de que la artista pasara ya por España hace escasas dos semanas, corre a cargo de una joven promotora, Financial Concerts Productions, con sede en Palma aunque de capital extranjero.

Sus representantes iniciaron un tiempo atrás los primeros contactos para la organización de la actuación, y la Fundació Reial Mallorca está al corriente del interés de la empresa, que ayer recabó la autorización para el concierto de la Sociedad General de Autores y Editores, lo que requiere dejar en depósito un 10 por ciento del valor total de taquilla, que ascendería en este caso a varios centenares de miles de euros. A cambio, la semilla para un espectáculo garantizado en el que la diva norteamericana provoca tanto desde un trono como a bordo de un Rolls Royce, vestida de novia o jugando a la obscenidad con su guitarra.

Acompañada de una decena de bailarines y sobre un escenario válido para hacer las veces de estación de metro, cuadrilátero o fiesta gitana, Madonna ha entonado a su paso por España temas del último disco como She is not me o Give it to me junto a otros de largo recorrido como Dress you up. La gira Sticky & Sweet arrancó el pasado 4 de julio con un macroconcierto en el O2 London de la capital británica. Con ella, la intérprete ha visitado ya Francia, Bélgica, Italia, Rusia, España y Noruega, y durante este mes hará lo propio con Estonia, donde está previsto que actúe hoy, así como a Finlandia, Suecia, República Checa, Alemania, Hungría e Israel, donde su página web anuncia dos conciertos para los días 1 y 2 de septiembre.

Madonna Louise Verónica Ciccone Fortín comenzó su carrera artística en los albores de los 80, y desde entonces se ha mantenido en lo más alto del escalafón artístico. Con Michael Jackson, es considerada el máximo exponente de la música pop.