Faltaban Andy Warhol y Lou Reed, Peter Sellers, la pizpireta Twiggy, Sean Connery en su mejor pose de 007 y hasta Harold Sakata, el temible asesino del bombín de acero de Goldfinger. Faltaban los personajes que animan la exposición virtual de www.marcostorres.com, pero al ambigú inaugural de la primera gran exposición ibicenca de Marcos Torres no le faltó glamour. Empezando por el propio artista, pantalón y camisa negros y ajustados y fina corbata roja, y siguiendo por muchos de los más de cien invitados, incluida la pequeña Helena, de tres años, que lucía la camiseta ´Born to be wild´, diseño de Torres.

La muestra, la última de la temporada de invierno del Club Diario de Ibiza, es una auténtica explosión pop. Los colores planos y encendidos de las serigrafías que Marcos Torres mima hasta el extremo tienen vida propia. Destacan como nunca en las altas paredes blancas y los diseños para camisetas, portadas de discos o carteles de festivales o conciertos adquieren el peso de obras de arte. Ya lo había advertido Torres: "Me gusta que estén así juntos, jugar con el arte y el diseño y a la inversa, porque, para mí, es el mismo trabajo".

Ayer estaba "emocionado", según confesaba a todo el que se le acercaba: "Es emocionante porque cada una de estas obras tiene una historia personal, y me he dado cuenta de que he puesto más de lo que yo creía en ellas". La muestra estará abierta hasta el 29 de junio.