La pollensina tarde del Corpus Christi se celebró con la tradicional Processó de les Àguiles marcadas por un alto recogimiento popular y la música de los instrumentos de cuerdas. Esta celebración religiosa tiene un arraigo muy antiguo y tan solo se conserva en este municipio.

Ayer por la tarde, las instalaciones de Ca les Monges Vella fueron el espacio para los primeros preparativos de las jóvenes que actuaron más tarde en los bailes que se celebraron en los alrededores de la iglesia de Sant Jordi.

Este año, las águilas y la figura de Sant Joan Pelós recayeron en tres hermanos. El sorteo realizado hizo que Catalina, Joana y Joan Vanrell Estany -este último, además cumplía 20 años- lograran los principales papeles.

Las jóvenes mujeres fueron vestidas en un estricto blanco y se les colocó en su cintura un águila coronada de cartón de donde colgaban numerosas cintas en diferentes colores que dieron vistosidad a los movimientos. Otra tarea que requirió paciencia fue el tradicional enjoyado donde participaron varias familias pollensinas. En total se colocó a cada águila unos 5 kilos de oro en joyas barrocas; cada alhaja había sido cosida pacientemente a mano y con diferentes hilos de colores para diferenciar después a cada propietario.

El oficio religioso se inició pasadas las seis y media de la tarde de ayer en la parroquia Mare de Déu dels Àngels a cargo del párroco local. El momento mas emotivo llegó con el baile de les taules dentro del sagrado templo. Los movimientos corporales fueron acompañados por las cuerdas de una guitarra, guitarrón y violín del grupo musical Cord a Murada.

Posteriormente, les àguiles y Sant Joan Pelós realizaron el típico paseo por las céntricas calles del pueblo junto a la imagen del Santo Cristo. Sorpresa y admiración fueron la constante de los turistas que se topaban de lleno con la procesión. Mientras tanto, los amigos de Joan Pelós -que caminaba descalzo- limpiaban el suelo a su paso.

La situación más curiosa fue el insistente balar del cordero que transportaba Joan Vanrell, que despertó los murmullos del público.

Los protagonistas realizaron su típico baile en la residencia de ancianos, en la sala de plenos del ayuntamiento y, finalmente, se trasladaron a su domicilio particular donde realizaron la última exhibición para luego compartir una cena familiar.

La fiesta del Corpus Christi se realiza 60 días posteriores al domingo de resurrección. El Ball de les Àguiles, tiene su origen en Cataluña y Valencia y data de la época medieval aunque en Pollença los documentos la sitúan en el siglo XVIII.

La devoción se relaciona con los trabajos de los tejedores como símbolos del carácter civil y heráldico. El carácter religioso lo representa el llamado Sant Joan Pelós, representado por un joven con una máscara que figura al santo, un cordero en un brazo y en el otro una cruz.