El ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore fue distinguido ayer en Oviedo con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2007 por su "decisiva" contribución "al progreso en la solución de los graves problemas del cambio climático" que amenazan el planeta.

El acta del jurado, leída por su presidente, Leopoldo Calvo Sotelo, subrayó que estos problemas "hacen estrictamente necesaria la cooperación internacional para su solución" y destacó "los grandes méritos" de Al Gore, "un hombre público que, con su liderazgo, ha contribuido a sensibilizar a sociedades y gobiernos de todo el mundo en defensa de esta noble y trascendental causa".

El jurado incidió, además, en que al premiar "a un ciudadano tan destacado" se pretende reconocer "también la labor de todas aquellas personas e instituciones que están trabajando en la misma línea".

El vicepresidente de Estados Unidos, cuya candidatura fue propuesta por varias personalidades e instituciones culturales de todo el mundo, entre ellas varias universidades, se impuso en las rondas finales a la organización Intermon, el Instituto Universitario Europeo, la Organización Meteorológica Mundial y el economista británico Nicholas Stern.

Por su parte, Al Gore aseguró sentirse "profundamente honrado" con la concesión del premio. En una nota difundida por su oficina de prensa, señaló que la crisis climática es una auténtica urgencia planetaria y un reto generacional que requiere soluciones internacionales inmediatas y coordinadas. Por último, el ex vicepresidente agradeció a la Fundación Príncipe de Asturias y a su jurado que hubieran "reconocido este reto importante".

Gore, nacido en Washington (Estados Unidos) en 1948, ocupó la vicepresidencia de Estados Unidos durante los dos mandatos de Bill Clinton y fue el candidato demócrata en las elecciones del año 2000 en las que fue derrotado por el republicano George W.Bush.

Tras su ajustada y polémica derrota ante Bush, Gore, que en 1991 había publicado un libro titulado Earth un the balance: Ecology and human spirit, se centró en sus tareas de divulgación y concienciación sobre las consecuencias del cambio climático.

En 2006 presentó el documental An inconvenient truth (Una verdad incómoda), que él protagoniza y que fue galardonado en 2007 con el Oscar de Hollywood al mejor documental.