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cine

Morgan Freeman: "Soy actor, no una celebridad"

El intérprete, a punto de cumplir 70 años, presentó ayer en Madrid su última película, ´Dame 10 razones,´ en la que comparte protagonismo con Paz Vega

EFE. Madrid.

A punto de cumplir 70 años y con una de las carreras más sólidas a sus espaldas, Morgan Freeman reniega de todo lo que suene a celebridad: "Soy un actor -afirma-, no una star. Un actor interpreta personajes, algo que una estrella no puede hacer, pues siempre tiene que esconderse detrás de su imagen".

Después de tres candidaturas al Oscar, logró la estatuilla como el viejo boxeador de Million Dolar Baby; fue, dice, "el punto al final de una frase" para este actor que a los 13 años supo que tenía "el don" de la interpretación y se dejó llevar por su instinto, a los 21 años, como confesó ayer en Madrid, donde presentó Dame 10 razones, filme independiente donde comparte protagonismo con Paz Vega y que se estrena el día 27.

Freeman, "agotado" por una jornada maratoniana de entrevistas y fotografías se dejó llevar pronto por su pasión, mostrando esa intensa humanidad que le ha convertido en lo que es. Porque, como él mismo confiesa, "nunca" ha preparado un personaje, no ha ensayado.

La razón, ese instinto del que presume y que no es otra cosa que llevar a la pantalla la fuerza de su personalidad, algo que resalta la propia Paz Vega: "Es un ejemplo a seguir, por ser una estrella de su talla cargada de humildad, generosidad, sinceridad y ese punto de paz, increíble en Hollywood".

En los títulos de crédito de Dame 10 razones como personaje que encarna Freeman pone "él mismo". Sin embargo, el actor que encarna en el filme, un profesional caído en el olvido y con miedo al compromiso, nada tiene que ver con él.

"No me interpreto a mí mismo, sino al actor descrito en el guión, pero cualquiera que lo encarnase lo llevaría a su terreno. De todas formas, resulta gracioso que en mi país digan que en esta comedia he sacado mi otro lado, porque no están acostumbrados a verme así", cuenta.

El filme dibuja a un actor que vive en otro mundo, sin rozar la realidad. No es su caso: "Yo llevo una existencia tranquila, vivo en una pequeña ciudad, voy al súper, a la tintorería... Aunque en Estados Unidos sí tenemos un presidente que se cree sobrenatural", asegura.

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