Fiona Swarovski, una de las herederas del imperio cristalero tirolés del mismo nombre, se casó ayer con el ministro austríaco de Finanzas, Karl-Heinz Grasser, en la localidad vitícola de Weissenkirchen, en el estado de Baja Austria.

La boda se celebró sin la presencia de los paparazzi, que suelen perseguir a la pareja, después de que los novios lograron mantener el lugar de la ceremonia -a unos 80 kilómetros al oeste de Viena- en secreto hasta el último momento.

El testigo de boda de la novia fue el conocido fotógrafo italiano Massimo Gatti, mientras que el novio eligió a un ex alto dirigente del derechista Partido Liberal de Austria (FPÖ) en el que el ministro había militado hasta pelearse con su mentor, el polémico ultranacionalista Joerg Haider.

Fiona Swarovski tiene 40 años, es dos veces divorciada y madre de tres hijos, mientras que Karl-Heinz Grasser tiene 36 años y es también divorciado pero no tiene hijos.