Adopciones nacionales sí, internacionales no. Las parejas de homosexuales que acrediten llevar, como mínimo, seis meses legalmente unidas, pueden iniciar ya los trámites para solicitar la adopción de un menor en España porque, de momento, las adopciones internacionales están reservadas para matrimonios heterosexuales. "Las leyes chinas no reconocen derecho alguno a los gays o lesbianas y Colombia, por ejemplo, prohíbe expresamente que los homosexuales puedan adoptar a un niño", explica Antonio Calvo, director general del área de protección al menor y atención a la familia de S´Institut.

Según informó el pasado lunes el presidente de la Asociación Illes Balears de Adopciones (AIBA), Ramón Rotger, un total de siete parejas de homosexuales han acudido a esta entidad para solicitar información, aunque, recordó, que desde hace tiempo los gays ya están adoptando hijos bajo supuesto de que son adopciones monoparentales.

"Se busca una familia para un menor, no un menor para una familia. Por eso, todos aquellos que quieran adoptar tienen que cumplir unos requisitos y contar con el certificado de idoneidad. Y las pruebas son iguales para parejas convencionales que para los gays. Lo más importante es apostar por el bienestar del menor y, tal y como establece la Constitución, todos tienen los mismos derechos, así que se presupone ese principio de igualdad", cuenta Rotger.

De momento, y según datos que manejan desde S´Institut, ninguna pareja de homosexuales de la isla ha presentado una solicitud en el registro. "Puede ser, bien porque aún no han formalizado su relación -con lo cual no pueden cumplir con el requisito imprescindible de llevar al menos seis meses casados legalmente- o bien porque la adopción se ha hecho de manera individual y se trata de un menor en una familia monoparental", matiza Antonio Calvo. "Pero si tenemos constancia de que dos parejas gays han acudido a los cursos informativos aunque, de momento, no han iniciado los trámites", añade.

Certificado de idoneidad

El Institut de Serveis Socials i Esportius de Mallorca, que depende del Consell, es el encargado de regular y gestionar los trámites para iniciar una adopción a partir de lo que dicta el decreto 45/2003 de 2 de mayo.

El primer paso consiste en someterse a una serie de pruebas que valoran las circunstancias personales de aquellos que desean adoptar. El estado de salud, las condiciones laborales y un buen entorno familiar o social son algunos de los factores imprescindibles para conseguir el certificado de idoneidad, imprescindible para poder continuar con el proceso.

Tras varias entrevistas con trabajadores sociales y un psicólogo, un equipo de técnicos determina finalmente si esa pareja o persona individual puede o no adoptar un niño. "Si no se está de acuerdo con la resolución pueden recurrir al juzgado. Pero desde el Consell aseguramos que los encargados de conceder este certificado son absolutamente profesionales e independientes", dice Calvo.

Para el presidente del AIBA, lo principal es que quienes deseen adoptar a un niño puedan ser buenos padres, independientemente de su condición sexual.

Desde Arco Iris piden un poco de solidaridad y comprensión. La presidenta del colectivo, Marisa Ardila, cree que los menores que crecen en entornos donde hay dos miembros del mismo sexo son "más tolerantes. La familia no influye en la condición sexual del menor que de mayor tendrá más libertad para elegir", cuenta.

Con el certificado de idoneidad en la mano, las parejas tendrán que esperar entonces a la asignación del menor que será siempre dado a una u otra familia según las necesidades del pequeño. La mayoría opta por la adopción internacional porque el periodo de espera es menor -la media se establece en dos años-. Los gays, sin embargo, sólo podrán acogerse a las adopciones nacionales donde, desde que solicita un menor hasta que éste se instala en casa, pueden transcurrir cinco años.