El manifiesto Por una cultura de calidad, firmado ayer en Santander por un grupo de intelectuales "aterrados y estupefactos" por la situación actual, es "una pequeña agitación cultural sin efectos espectaculares" que pide al Gobierno la "mejora de la regulación fiscal para estimular a las empresas a patrocinar actividades culturales".

Así lo explicó en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) la directora de El Cultural de El Mundo, Blanca Berasategui, firmante del manifiesto junto a Juan Bonilla, Ernesto Caballero, Jorge Herralde, José Antonio Marina, Rosa Olivares, Bernabé Sarabia, Mauricio Sotelo, Juan Goytisolo, Vicente Verdú y Sergio Vila-San Juan. Este último lamentó las "dificultades" que en España atraviesa un empresario que quiera invertir en cultura.

El manifiesto solicita que los responsables de los centros de gestión cultural "dejen de ser nombrados en función de los servicios políticos prestados, sin exigir preparación profesional adecuada", en referencia a los nombramientos de los directores del Reina Sofía y del Centro Nacional de Teatro.