En la noche del pasado sábado, en la bodega Can Ribas, en Consell, se celebró la presentación de un nuevo vino, el tinto Gargollasa, de la cosecha del 2001, que recupera una variedad autóctona mallorquina, a punto de perderse. A la presentación, junto a unos sesenta invitados de la isla, se encontraban un grupo de periodistas especializados en el mundo del vino, procedentes de la península.

Antonia Oliver Moragues, presidenta del consejo de administración de bodegues Ribas, presentó el nuevo vino, del que en su primera tirada solo se han podido conseguir 278 botellas. La variedad Gargollassa, como manifestó el historiador de la viña mallorquina, Manuel Oliver Moragues, "es una magnífica variedad, aunque su talón de Aquiles sea la reducida producción que tiene por cepa".

El nuevo vino, junto a otros de Can Ribas, acompañó a una serie de plato elaborados por Joan Torrent, propietario y chef del restaurante palmesano Es Baluard.