John Mayall y sus Bluesbreakers, sin duda la cantera más grande de músicos de blues rock que ha conocido Gran Bretaña -"una auténtica escuela", en palabras de Eric Clapton-, siguen en la carretera, sin dar muestras de un solo signo de debilidad, con el propósito de mantener vivo el blues y defenderlo. Poseedor de una fuerte personalidad y autor de imaginativos y brillantes discos (The Turning Point, The Diary of a Band y Tru the Years son sólo algunos de sus trabajos más aplaudidos), John Mayall fue uno de los pioneros del blues británico y uno de los hombres que más hizo por su difusión y por la promoción de jóvenes talentos.

Recién cumplidos los 70, esta leyenda viva de la música popular que aleccionó en su banda a maestros como Clapton, Peter Green, Jack Bruce, John McVie, Mick Taylor o Mick Fleetwood (músicos que luego formarían parte de Cream, Rolling Stones, Colosseum y Fleetwood Mac), continúa encontrando en el blues una inagotable fuente de inspiración que, según declaró a DIARIO de MALLORCA, le permite comunicar "sentimientos e historias".

Su última señal de buena forma es "el nuevo CD/DVD en directo 70 Birthday Concert, grabado en julio de 2003 y en el que colaboraron Eric Clapton y Mick Taylor", señala Mayall, quien anuncia que su concierto en Mallorca estará centrado precisamente en este esperado álbum. En Portocristo, el multi-instrumentista estará acompañado por Buddy Whittington a la guitarra, Joe Yuela a la batería y Hank van Sickle al bajo. "Ya en octubre volveré a reunirme con Mick Taylor, quien me acompañará en la gira británica, durante unos dos meses", apunta.

Después de cuarenta años de carrera musical y cincuenta discos editados, Mayall, padre de seis hijos y abuelo de seis nietos, asegura que "el blues sigue siendo una constante inspiración", un lenguaje musical que, "a diferencia de otros, me permite como artista comunicar mis sentimientos y contar mis historias".

"Habrá quien se pregunte que qué hago, a mi edad, viajando de aquí para allá, en lugar de estar en casa tranquilamente con mi familia. Sigo porque puedo tener lo mejor de los dos mundos, el de la música y el familiar. Doy unos cien conciertos al año, lo que significa no tener días libres y estar mucho tiempo en la carretera, pero también dispongo de unos doscientos días para estar en mi casa con los míos", explica.

Mayall, que a diferencia de muchos de los compañeros con los que coincidió en Bluesbreakers nunca se pasó a otro grupo, confiesa que "nunca" soñó con ser un Rolling Stone y reconoce que las décadas de los años sesenta y setenta "fueron tan importantes en la escena del blues rock que todavía hoy resuena" aquel movimiento.

Una escena en la que este flaco inglés irrumpió al frente de The Blues Syndicate, después de que ya hubiera demostrado sus cualidades artísticas en otro campo, el diseño gráfico, en el que desarrolló una exitosa carrera hasta que cumplió los treinta.

JOHN MAYALL&THE BLUESBREAKERS.

Campo de fútbol de Porto Cristo. Día 21. 21.30h. Telonero: The Blues Devils.

Precio: 20 euros anticipada; 25 taquilla.