Alrededor de 36,5 millones de personas en edad de trabajar han contraído el sida desde el inicio de la epidemia y para el próximo año la fuerza laboral mundial habrá perdido 28 millones de individuos activos a causa del virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Así lo señala un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el impacto del sida en el mundo laboral, que indica que 48 millones de trabajadores habrán muerto en 2010 y un total de 74 millones en 2015 si no se facilita el acceso a los tratamientos.

De este modo, el sida amenaza con convertirse en la principal causa de mortalidad entre la población económicamente activa.

Según las evaluaciones de la OIT, unas 26 millones de personas que actualmente trabajan también están contagiadas por el virus.

El impacto de esta situación en la economía de los países es grave, pero la OIT admite que no es posible medirlo con exactitud en países muy populosos, donde a pesar de haber millones de personas infectadas, la prevalencia del virus es muy baja a nivel nacional.

Ese es el caso de la China y la India en Asia, Brasil en América Latina y Estados Unidos en el mundo industrializado. En efecto, el informe pronostica una fuerte repercusión del sida en el índice de crecimiento del producto interior bruto y en la renta nacional por habitante de los países afectados.

"El sida destruirá un capital humano creado a lo largo de los años y debilitará la capacidad de los trabajadores y empleadores de producir bienes", advierte el informe. La OIT calcula que en 2005 unos dos millones de trabajadores en todo el mundo no podrán cumplir sus labores .