Robert Winsor recibió ayer mil euros, de manos del empresario Kirk Whitehouse, un inglés que decidió convertir su fiesta de 45 cumpleaños del pasado sábado en un verdadero acto solidario en el que sus regalos se convertirá en los deseos de cientos de niños y niñas discapacitados de Mallorca.

Pensando en su compatriota, Whitehouse convirtió su fiesta de cumpleaños en una subasta en la que sus invitados pujaron por regalos como vacaciones a Tenerife, a Mallorca o una comida para seis personas en Sant Elm. Sus amigos, la mayoría de ellos desplazados desde Inglaterra el día antes, engrosaron la recaudación final hasta llegar a mil euros. Un pequeño acto informal celebrado entre ambos ayer por la mañana en Costa de'n Blanes, Kirk Whitehouse hizo entrega a Robert Winsor de un cheque por ese valor.

El dinero irá a parar a la cuenta que Winsor destina a comprar equipamiento para niños y niñas discapacitados, para poder mejorar el día a día de estos pequeños.