"Tengo gambas, tengo croquetas, tengo chopitos, tengo jamón..." ¿Quién no hay tarareado esta canción que se hizo famosa el verano pasado gracias a un anuncio de la ONCE?. Y es que, en estas semanas de vacaciones y calor no hay nada mejor que darse el gustazo y saborear las delicias que nos da la madre tierra. Virtual Club y su restaurante La Solana, ofrecen un mar de posibilidades culinarias a base de arroces y pescados. En un entorno privilegiado, el chef Pedro Cabot, propone una exquisita cocina creativa.

Para los paladares más exigentes y los cuerpos mas naturales proponemos una deliciosa crema elaborada a base de leche de soja combinando tres frutas frescas naturales: piña, melocotón y naranja. Y es que el verano sabe a cremoso helado en todas sus combinaciones. Si ya se inventó el de sabor a viagra, el de sobrasada y el de judías... ¿para cuando uno con sabor a cerveza?.

Sin salir de la isla y perder la cartera, no hay mayor placer que degustar un cóctel o una margarita entre los pinos. Las Terrazas Beach Club, en la playa de Cala Illetas, combinan una evidente oferta diurna con el servicio nocturno a base de cenas junto al mar con carpaccios de salmón o bacalao, escalivada de ventresca y brochetas. Para hacerse la boca agua mientras al ritmo del mejor chill out, compartes conversación con algún desconocido.

Y como el verano es "arena y sol, el mar azul, contigo yo, conmigo tu", como decía Marta Sánchez, un beso pone el broche a las noches estivales. El amor es bueno los 365 días del año, haga frío o calor, pero en julio y agosto es obligatorio enamorarse, compartir risas y besarse. Un verano sin los besos es como un invierno sin nieve... lo sientes pero no lo notas.