"Yo no sé quién es el lector ideal, pero él sí lo sabe, porque para él escribí La edad secreta", declara Eugenia Rico. La autora ovetense presentó ayer en Palma la obra con la que quedó finalista del premio Primavera de Novela 2004, "la historia de una huida y también la historia de una resurrección, con una mujer que busca su propio destino, se enamora de un chico más joven que ella y descubre todo un mundo de sentimientos en el que los antiguos tabúes quedan atrás", explica.

Rico define La edad secreta como "la historia de una segunda oportunidad, otra vuelta de tuerca sobre lo que nos han contado acerca del placer, el sexo y el sentido de la vida con un final inesperado".

La escritora, que ya ganó el Premio Azorín en 2002 con La muerte blanca, considera que "el verdadero premio literario que puede recibir un autor "es el favor de los lectores". Nacida en 1972, su vocación por la literatura surgió a una edad muy temprana. "Escribo desde siempre -confiesa-, desde los once años. Para mí es como respirar, un placer que me permite aproximarme a otras realidades y me hace más libre". El proceso creativo de una obra literaria no siempre es un tránsito agradable. "Yo sufro mucho, pero lo hago con pasión, dándolo todo y eso creo que el lector lo percibe. La edad secreta -relata- fue una novela que se me apareció ya desde el principio. Y la escribí en sucesivos encierros, como quien va dando varias capas a un hojaldre hasta que al final ya no se puede añadir ni quitar nada más".