30 de septiembre de 2016
30.09.2016
Desgaste de articulaciones

Seis soluciones al dolor crónico de caderas y rodillas

El desgaste de las articulaciones es un problema habitual y es la cuarta enfermedad que más calidad de vida resta

04.10.2016 | 15:48
¿Cuál es la solución al desgaste de las articulaciones?

10 factores que inciden en el desgaste de la articulación de la cadera y la rodilla

  • Artrosis. Sobre todo, por el uso y la edad
  • Enfermedades reumáticas. La artritis reumatoide avanzada puede destruir una articulación incluso a edades tempranas
  • Deportes de riesgo. Las rodillas o las caderas que se fracturen a edades jóvenes sufrirán mayor desgaste
  • Causas raras y factores congénitos. Infección en una articulación o trastornos del crecimiento
  • Tabaquismo. Todo lo que provoca riesgo de infarto aumenta también el desgaste articular
  • Diabetes y colesterol. Factores de riesgo cardiovascular que inciden en ese desgaste
  • Obesidad. Sobrecarga de peso corporal y alteración de los niveles hormonales en sangre
  • Riesgos laborales. Realizar esfuerzos de forma inadecuada que implican sobrecarga del cartílago
  • Sobreuso de la articulación. Impactos cíclicos acumulados en grandes periodos de tiempo, como en el running
  • Algunos medicamentos. Tomar corticoides durante un tiempo prolongado puede conllevar osteoporosis muy avanzada

Una parte importante de la población puede sufrir de las rodillas o las caderas. O de ambas a la vez. Se trata de articulaciones de carga (soportan el peso corporal a cada paso), muy delicadas, que más allá de las lesiones por traumatismos suelen ceder al desgaste. Para algunos es irremediable. La artrosis, una afección degenerativa y crónica del aparato locomotor causada por la erosión o la pérdida del cartílago en las articulaciones y que se deriva en dolor, es un problema habitual.

Se trata de la cuarta enfermedad que más calidad de vida resta a las personas por cada año vivido y afecta a un 80% de la población mayor de 65 años en los países industrializados. Especialistas en cirugía artroscópica y patología de rodilla, cadera, pie y hombro (alrededor de 4.000) se citaron antes del verano en Barcelona para comunicar los últimos avances del sector en el congreso bianual de la Esska (European Society for Sports Traumatology, Knee Surgery and Arthroscopy). Organizado por Joan Carles Monllau, jefe del servicio de cirugía ortopédica y traumatología del hospital del Mar y de la unidad de rodilla y cirugía artroscópica de Icatme (Institut Català de Traumatologia i Medicina de l´Esport) en el hospital Universitario Quirón Dexeus de Barcelona, el congreso se centró en el tratamiento de lesiones deportivas, pero también en la rodilla degenerativa, y sus soluciones, como las prótesis de rodilla y los tratamientos biológicos regenerativos.

Prevención

Dieta, controlar el peso para no cargar las articulaciones y deporte moderado son la mejor prevención para mantener la artrosis a raya, tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, otros tratamientos o complementos dietéticos a base de ácido hialurónico, chondroitin sulfato o glucosamina parecen tener también algún tipo de papel en la preservación de las articulaciones.

El último recurso

La cirugía es el último recurso y está justificada sólo tras agotar todos los tratamientos convencionales. ¿La edad? Pues depende. Antes era impensable colocar prótesis a personas de menos de 70 años y sin embargo cada vez es más frecuente implantarlas a jóvenes. Implantar una prótesis en una articulación con artrosis no es una operación menor: suele durar entre 45 y 70 minutos si no es un caso complicado, y realizarse bajo anestesia epidural.

Más cirugía miniinvasiva

En los últimos 35 años, la mayor parte de las intervenciones de rodilla se realizan mediante artroscopia. La continua mejora de la técnica y de los materiales permite la implantación de nuevos procedimientos quirúrgicos hasta hace poco realizados mediante cirugía convencional. La artroscopia es una técnica miniinvasiva.

Ligamentos de cerdo

Un problema recurrente que afectan a las rodillas es la lesión del ligamento cruzado anterior (LCA). Es una de las lesiones más conocidas en el mundo del fútbol, pero le puede pasar a cualquiera. En el 2014 se llevaron a cabo en todo el mundo unos 900.000 procedimientos por rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla. En las tres últimas décadas se han ido ensayando varias técnicas. Reconstruir el LCA implica el uso de un tejido natural de sustitución, lo que se llama una plastia autóloga. Las más frecuentes son el hueso-tendón-hueso (HTH), que se extrae del tercio central del tendón rotuliano, con fragmentos óseos procedentes de sus inserciones en la rótula y la tibia; los isquiotibiales (tendones de la corva) en forma bi, tri o tetrafascicular y, también, los injertos alogénicos, procedentes de donaciones multiorgánicas. Sin embargo, en los últimos tiempos se está trabajando en el terreno experimental con tejidos animales, procedentes de vaca o cerdo (xenoinjertos). Sí, tejido de cerdo, pero descelularizado.

Este nuevo tipo de injerto se utilizó por primera vez hace sólo unos meses en el hospital de Bellvitge de l´Hospitalet de Llobregat (Barcelona), aunque otros le seguirán en un futuro próximo, como parte de ensayos clínicos controlados para evaluar su idoneidad. Si el resultado es bueno, la técnica podría ser generalizada en un futuro cercano.

Tratamiento biológicos, ¿una solución u otra prueba?

Los beneficios del plasma rico en plaquetas, disponible en nuestro país desde hace más de 10 años, han supuesto una alternativa innovadora en este campo. Se ha utilizado para el tratamiento de diversas patologías con resultados desiguales. En la actualidad parece claro que su principal función es antiinflamatoria, mientras que el supuesto papel regenerador es más cuestionable. La utilización de célu­las madre mesenquimales representa una nueva alternativa en el campo de la regeneración celular. Faltan años de aplicación y estudio para confirmar si la inyección de un concentrado de células mesenquimales tiene capacidad de regenerar tejidos lesionados. Al menos los estudios experimentales actuales apuntan en este sentido.

Prótesis a medida

Recientemente las prótesis personalizadas, a medida, aunque son un poco más caras, parece que van ganando credibilidad. Una tecnología relativamente nueva (desde el 2012) permite fabricar, a partir de las imágenes de resonancia magnética, una prótesis a la medida exacta para el paciente con artrosis u otros problemas articulares que requieren sustitución articular, en casos de rodilla u hombro.

Para la cadera también hay soluciones a medida. Consisten en la fabricación de un vástago adaptado totalmente a la anatomía femoral del paciente buscando el óptimo punto de rotación articular. "La prótesis se completa con un cotilo semiesférico estándar que el cirujano debe adaptar entre el vástago y la anatomía para prolongar la vida media de dicha prótesis", explica Marc Tey, especialista en cirugía de cadera de Icatme. ¿Para quién y para qué? Pues para corregir la anatomía anormal en fémur (por fracturas, fémures con gigantismo o enanismo, deformidades, etcétera).


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