Reportaje

Centenario: BMW desafía al futuro

29.11.2016 | 01:13
Centenario: BMW desafía al futuro
Centenario: BMW desafía al futuro

Adiós a las pantallas

  • De momento, el mundo digital está fuertemente ligado a las pantallas; el próximo paso serán los LEDs orgánicos, o lo que es lo mismo, pantallas que pueden cambiar de forma libremente. Sin embargo, el Vision de BMW sugiere que en algún momento ya no habrá más pantallas. En su lugar, todo el parabrisas servirá de pantalla gigante, directamente ante el piloto. En el futuro, el mundo físico y digital se fundirán considerablemente, y eso también se expresa con la ‘geometría viva’, por ejemplo, en la forma en que el salpicadero analógico interactúa con la pantalla frontal del parabrisas. En este modelo también tendrán vital importancia elementos de fabricación rápida y la impresión 4D, que producirán no solamente componentes u objetos, sino materiales inteligentes y conectados.

Espacio revolucionario

  • El diseño del vehículo BMW Vision se caracteriza por una mezcla de deportividad cupé y elegancia dinámica de sedán. Con 4,90 metros de largo y 1,39 metros de altura, tiene un exterior de dimensiones compactas. Por dentro, sin embargo, tiene las dimensiones de un sedán BMW de lujo. Las ruedas están situadas en los bordes exteriores, dándole al vehículo la imagen dinámica.

Cualquier otra marca con el bagaje de BMW hubiera celebrado su centenario repasado y destacando todos los hitos logrados hasta la fecha, pero la firma alemana está tan segura de su papel en el futuro de la automoción, que prefiere hablar de lo que puede aportar a este mundo en el próximo siglo. De ahí que el lema escogido para conmemorar su centenario sea The next 100 Years –Los próximos 100 años–.

Durante la próxima década, la industria automovilística cambiará más que en los últimos 30 años y en ella la digitalización desempeñará un papel clave. El futuro se presenta tan impredecible por lo rápido que avanza la tecnología, que solo se puede vislumbrar hacia dónde se dirige, viendo la dirección hacia la que apuntan marcas punteras como BMW.

Los clientes de la marca alemana ya se benefician de una gama de coches con funciones parcialmente automáticas como el asistente de dirección y el avisador de cambio de carril, entre muchos otras, pero estas solo son la antesala del próximo gran paso tecnológico, la conducción autónoma, que aumentará la seguridad en carretera y hará que viajar sea aún más cómodo y eficiente. Pero los amantes de la firma bávara, o lo que es lo mismo, los amantes de la conducción, pueden estar tranquilos porque BMW piensa seguir ofreciendo el ´puro placer de conducir´ en los coches del futuro.

BMW Vision Next 100
Esta compleja pero magistral dualidad es la razón de ser del BMW Vision Next 100, el coche que representa el futuro de la marca alemana.
"Un auténtico BMW siempre se centra en el conductor". Partiendo de esta premisa, la firma germana tienen claro que por muchos años que pasen y por mucho que avance la tecnología, los conductores querrán pasar la mayor parte del tiempo que estén en el coche al volante. En el Vision Next 100, el conductor sigue siendo el centro, con conectividad constante, inteligencia digital y sistemas de última generación disponibles para ayudarle.

Por ello ofrece dos modos de conducción: Boost, en el que el piloto está al volante, y Ease, en que el coche toma el control. En este último el vehículo se convierte en un lugar de descanso con mucho espacio, una iluminación agradable y un ambiente cómodo. En Boost, el conductor toma el mando y se beneficia de una ayuda sutil e intuitiva ofrecida por el vehículo. Todo el tiempo, el coche está aprendiendo más de la persona al volante, gracias a su inteligencia sensorial y digital, que BMW Group llama Companion –compañero–. El Companion aprende progresivamente a ofrecer la ayuda adecuada para transformar al conductor en el ´Máximo Conductor´.

Un elemento muy importante del Vehículo Vision es otra innovación conocida como ´geometría viva´. Un total de 800 triángulos móviles instalados en el panel de control y en ciertas áreas de los paneles laterales, trabajan en tres dimensiones comunicándose directamente con el conductor a través de sus movimientos.

En combinación con el display frontal, la ´geometría viva´ fusiona de forma única lo analógico con lo digital, transmitiendo al piloto una especie de comunicación subconsciente, en la que una señal intuitiva predice un suceso inminente.

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