06 de noviembre de 2016
Informe Fundación Mapfre

Viajar en sentido contrario a la marcha reduce las lesiones graves hasta un 95%

Cinturones flojos y sillas mal ancladas son los errores más frecuentes en los que se suele caer y los que mayor peligro conllevan para la seguridad vial infantil

08.11.2016 | 00:57
Viajar en sentido contrario a la marcha reduce las lesiones graves hasta un 95%

Objetivo cero

  • Erradicar las muertes al volante: Jesús Monclús, director de seguridad vial de Fundación Mapfre, destacaba en este acto que la propuesta de “Objetivo Cero”, aquella que pretende alcanzar cero víctimas dentro de las ciudades antes de 2030 y en las carreteras antes de 2050, parte de la base de que prácticamente todas las lesiones graves o mortales son evitables. También ha apuntado a que es preciso comenzar a establecer objetivos conjuntos y planes de acción asociados para reducir ambos tipos de lesiones. “Hay que hacer más, hacerlo de modo distinto, destinar más recursos y mejorar la eficiencia”.

    Durante la presentación, Monclús hacía referencia a los últimos datos de siniestralidad vial, 25 víctimas mortales menores de 14 años en 2015, “un dato mejor que el de otros años, pero inaceptable”. Asimismo, el responsable de seguridad vial de Fundación Mapfre recordaba que es necesario mejorar el conocimiento de los padres y madres sobre la necesidad de que los niños mayores sigan utilizando sillitas infantiles o asientos elevadores no solo hasta que midan más de 1.35 centímetros, como indica la legislatura actual, sino “incluso después de ese momento y hasta que el cinturón de seguridad de adulto quede ajustado con seguridad”.

La Fundación Mapfre ha presentado esta semana el Informe sobre Seguridad Infantil en el Automóvil en España y Latinoamérica. Este estudio, elaborado por expertos en seguridad vial de dicha entidad, pone de manifiesto los errores más peligrosos y frecuentes que los padres cometen a la hora de viajar con sus hijos. Entre ellos, algunos como no utilizar el cinturón de seguridad o llevarlo con holguras. A su vez hace especial hincapié en informar sobre las regiones del cuerpo más perjudicadas por lesiones críticas que se producen cuando no se utilizan los Sistemas de Retención Infantil (SRI) adecuados.

Pruebas de choque
Fundación Mapfre ha llevado a cabo numerosos ensayos de choque en los que ha puesto a prueba la utilización de diferentes sistemas de retención infantil en situaciones correctas e incorrectas, así como en las que se utilizan sistemas no homologados y envejecidos y en las que directamente no se utiliza ninguna sillita infantil.

Para cada ensayo ha estudiado diferentes parámetros como la aceleración del tórax y los desplazamientos horizontal y vertical de la cabeza de un muñeco y ha registrado señales en los sensores de los maniquíes para evaluar el riesgo de lesión que podría producirse en caso de accidente.

Las pruebas de impacto demuestran que permitir que los más pequeños viajen con holguras en el cinturón de seguridad y en el arnés de seguridad provoca daños considerables en la cabeza y el tórax, dos zonas del cuerpo que también sufren impacto por encima de los límites establecidos cuando se utilizan sistemas de retención infantil envejecidos y no homologados.

"Los niños que utilizan un SRI adecuado a su peso, estatura y edad y aquellos que viajan en la parte trasera del vehículo y en sentido contrario a la marcha lo hacen de forma mucho más segura y están expuestos a un riesgo mucho menor de perder la vida o resultar heridos que los que no llevan sujeción. Los más pequeños deberían viajar mirando hacia atrás no solo hasta que cumplen 1 ó 2 años, sino hasta los 3 o incluso los 4 años", aseguraba Jesús Monclús, director de seguridad Vial de Fundación Mapfre.

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