En contra. Jose Cabrera, Psiquiatra muy Televisivo
MATÍAS VALLÉS
–Para que se haga cargo del tipo de entrevista: "¿Todos los psiquiatras acaban estando de psiquiatra?"
–Es la especialidad médica que más problemas de salud mental da, sólo por detrás de los estomatólogos. Se recibe un bombardeo excesivo de estímulos, y se pierde el fiel de la normalidad.
–Los padres de víctimas aprovechan para hacer carrera política.
–Está más justificada la entrada en política de Juan José Cortés que la de quienes llegan a ella por razones crematísticas y de poder.
–¿Juan José Cortés puede asesorar la redacción de un código penal?
–Lo conozco a fondo, y es una de las personas del pueblo más pausada y reflexiva. Otra cosa es que le mueva una pseudoambición, que en mi opinión no es el caso.
–Nadie había llamado "esquizoide" a Rubalcaba.
–Nadie ha tenido mi suficiente poco tacto. Me aproximo al perfil de los políticos sin diagnosticarlos, porque no los he tratado.
–¿Cuál es el político más fascinante?
–Rubalcaba, precisamente. Lo tiene casi todo. Carece de ambición, huye del primer plano, no se prodiga ante los medios. Haría un excelente binomio con Gallardón, son complementarios.
–¿Una secuestrada por Al Qaeda puede pensar que la han tratado bien?
–Si piensas que detrás de la pobreza hay una grave injusticia promovida por los poderes occidentales, puedes justificar los atentados del 11-S. Y también la propia privación de libertad, en un síndrome de Estocolmo.
–¿Qué cambió en el mundo con el ´caso Madeleine´?
–Nos ha enseñado la potencia inmensa de los medios de comunicación para despistarnos respecto a la verdad, que no sabemos cuál es.
–¿Y los padres de Madeleine?
–Me amenazaron con una querella que nunca interpusieron, porque dije en Portugal que recelaba de su cara de póker, de su controlada ausencia de emotividad y su falta de colaboración. No me fío de su actitud, prefiero no ir más allá.
–¿Qué es un comunicador?
–Aquél que explica algo complicado a la gente en poquísimas palabras.
–¿Cuántas palabras caben en los 12 segundos que usted propone como unidad de mensaje?
–Unas 30 bien dichas. Con ellas puedes explicar el núcleo de cualquier concepto –un cohete, un virus, la esquizofrenia–, aunque haciendo concesiones.
–Un consejo gratuito a quienes deseen triunfar en televisión.
–Daré dos. El consejo amoral, que no inmoral, es tratar de caer bien por todos los medios a los espectadores. El moral es buscar por encima de todo que la audiencia te entienda.
–¿En qué consiste la popularidad?
–En la viejecita que me dijo "no sé leer ni escribir, pero le entiendo cada vez que usted explica algo". Casi tuve un orgasmo múltiple.
–¿Quién puede ser un asesino?
–En circunstancias concretas, cualquier persona podría acabar con otra. Después de investigar quinientos homicidios, nuestro cerebro tiene una parte primitiva y preparada para matar.
–¿Vamos mejor de salud mental o dental?
–Dental, porque se soluciona con tornillos metálicos. La salud mental exige horas de reflexión y mucha humildad.
–Omite los medicamentos.
–Soy de los psiquiatras menos pastilleros, sólo recurro a ellos in extremis. La ausencia de diálogo se solventa con fármacos. "No siga contándome, tómese estas pastillas".
–¿Cómo se puede vivir un solo día sin estar deprimido?
–Intentando pensar y sentir lo bueno de ese día. Decidir entre "voy a morir" o "estoy vivo" es un problema de actitud. La vida te torpedea con estímulos depresivos, pero haber hecho mil autopsias no me hace más propenso a la depresión.
–¿Cuándo se separa el alma del cuerpo?`
–En la respuesta técnica o teológica, cuando el hombre expira y se para el corazón. Yendo un poco más allá, intuitivamente hay un espacio después de la parada cardiorrespiratoria en que el alma no se decide a irse, no sea que se efectúe una maniobra de resucitación cardiopulmonar. Es un lapso de tiempo, desconozco su duración.
–¿Qué proceso mental convierte a un político en corrupto?
–Contra lo que digan algunos, la corrupción es un problema psiquiátrico, surge del descontrol de la propia conducta.