MATÍAS VALLÉS
Si la raíz de Operación Voltor es un concurso del Inestur adjudicado a Jacinto Farrús –el mejor y casi único amigo de Francesc Antich–, ¿por qué se destituye a los cargos de UM? A continuación demostraremos que el Govern conocía sobradamente el funcionamiento de la conselleria de Turismo, aunque sólo reaccionó cuando sonaron las esposas.
Balears es la única comunidad española que presenta más casos de corrupción que de gripe A. La incidencia y saña del virus biológico han sido más suaves de lo esperado, frente a la epifanía de una plaga de saqueadores. También el número de vacunados contra las prácticas corruptas es inferior a la escasa proporción de ciudadanos que se han inmunizado contra el H1N1. Estamos expuestos. Los heroicos planes de la conselleria de Salud planteaban hospitales de campaña, que debieron derivarse hacia el tratamiento de los ladrones. Salvo que el Govern no tuviera demasiado interés por interceptarlos.
Vayamos con las pruebas. En abril de 2008, primer aniversario del Pacto de Progreso, esta sección titulaba orgullosa "La conselleria y asesoría de Turismo", una advertencia seria desde la primera línea. Nos maravillábamos del extraño funcionamiento del departamento propiedad de UM. Un hotelero que pretendía reformar su establecimiento nos contaba que "nosotros trabajamos con un bufete jurídico estatal, y el director general de Ordenación Turística nos dijo que en Mallorca hay abogados muy buenos, y que ya estaba harto de que los de fuera se llevaran los encargos. Nos aseguró que no firmaría el proyecto si lo presentábamos con nuestros abogados. Añadió que ´os llamará un abogado que sabe cómo se hace, y os lo tramitará´. No fue una recomendación, sino una imposición". En efecto, esa misma tarde les llamaba el letrado de irreprochable mallorquinidad.
Obsesionados como de costumbre con el contraste de nuestras informaciones, nos dirigimos al alto cargo turístico de UM:
–O sea que practica usted el nacionalismo jurídico.
–Llamémoslo así. Sin broma, es canalizar y no poner pegas. Con tantos años de ejercicio, conozco a muchos abogados en Mallorca.
–¿Les recomendó este abogado en concreto?
–Este es un abogado que yo conozco, y a muchos otros. El lleva asuntos de estos.
–¿Les recomendó este abogado en concreto?
–Esto,... Les dije que había diferentes y, entre ellos, el que menciona ha hecho trabajos de este tipo.
–¿Por eso les llamó el abogado en cuestión la misma tarde?
–Esto ya lo dicen ellos.
El abogado propuesto por el director general era un buen amigo suyo. No servía cualquier indígena porque, según la empresa, "le indicamos algún otro abogado mallorquín, y nos dijo que tenía que ser el suyo". ¿Se entiende ahora mejor lo ocurrido esta semana en la conselleria de Turismo? Nuestra revelación causó notorio revuelo en UM, que se planteó tomar medidas. No lo hizo. El Govern, tampoco. Josep Melià no puede alegar ignorancia, porque el "algún otro abogado mallorquín" de la información era el propio Melià.
Antich no tiene de qué sorprenderse. Petrificado por los grandes cerebros que le rodean, ha embarrancado a su Govern. No olviden ustedes dónde leyeron antes el titular "El chequeo ético al conseller de Turismo", con el que saludábamos la llegada de Miquel Ferrer, al grito de "¿se ha examinado cuidadosa y detalladamente el currículum del conseller?" Su director general fue detenido la semana pasada, y repasen la geografía mallorquina dónde se concentra Operación Voltor. Urge por cierto cambiar el nombre de esta iniciativa judicial, porque Voltor está ligado por siempre a la recepción de TV3 que capitaneó un cuarto de siglo atrás Josep Melià padre. Y en prevención de males futuros, ¿dónde se halla la funcionaria que pedía facturas falsas en el Palma Arena?
La única consellera de Turismo posible en las actuales circunstancias es Maria Grazia Cucinottta, la musa gratuita –ya sabemos lo que significa esa palabra en un departamento de UM– de Balears en la feria turística de Londres. Antich debe anticiparse a Berlusconi, que la incorporará literalmente como ministra de algo. En nuestra imagen de hoy, Miquel Nadal examina de arriba abajo las cualidades intelectuales de la veterana actriz.
Al condenar al penúltimo coronel jefe de la Guardia Civil en Balears por falsedad, el Tribunal Supremo establece la peligrosa doctrina de que la confesión de un delito a su seguro servidor en este diario supone una atenuante "muy cualificada", que librará al condenado de entrar en prisión. El criterio de la suprema instancia judicial contraviene al Tribunal Superior de Balears, que considera que cualquier texto con mi firma debería conducirme a la cárcel. Señores corruptos, ahórrense las minutas de sus onerosos penalistas, confesándose en mi atenuado y barato regazo. Concuerdo con el Supremo en que, en casos de corrupción, la confesión –previa a la investigación– y la restitución son más importantes que la prisión.
En el turismo real, viajo a Madrid –mejor no pregunten– y veo a Sebastián Escarrer volando en la clase del pueblo llano. Por primera vez no lo considero una buena noticia. De regreso, me entristece la muerte de Tomás Eloy Martínez, posiblemente el mejor periodista en lengua castellana. Nunca entenderé la preferencia por Kapuscinski de mis colegas –excepto en quienes no lo han leído–. Del columnista argentino del New York Times se encarecen las inevitables La novela de Perón y Santa Evita, pero su obra maestra es El vuelo de la reina, otra lección sobre el periodismo y la guerra sexual.
Reflexión dominical oxidativa: "El amor posee el poder corrosivo suficiente para estropear cualquier relación".