EFE. PARÍS.
Estados Unidos ha mejorado muy significativamente en libertad de prensa gracias a la actitud de la Administración de Barack Obama, al tiempo que en Israel con la guerra de Gaza y, sobre todo, en Irán con la represión a la oposición ha aumentado la censura en el último año.
Estas son algunas de las novedades más importantes de la clasificación anual sobre el grado de libertad de prensa en todo el mundo que ayer presentó Reporteros Sin Fronteras (RSF), que hizo una advertencia sobre las señales de que Europa se resquebraja como modelo para el resto del planeta por la presión que ejercen las autoridades sobre los medios, por ejemplo con leyes restrictivas. La evolución de EEUU es la más destacada en la parte positiva de la nueva clasificación, ya que avanza del puesto 40 al 20, debido en particular a la "actitud menos belicosa" de Obama hacia la prensa, si se compara con su predecesor, George W. Bush. A pesar de este avance, RSF matiza que fuera de su territorio la actitud de Estados Unidos "es preocupante" en los conflictos en Irak y Afganistán.
Por el contrario, en su lista la organización sitúa a Irán sólo por encima del que denomina el "trío infernal" –formado por Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea– debido a la represión impuesta tras las contestadas elecciones presidenciales que permitieron a Mahmud Ahmadineyad seguir como jefe de Estado.
Israel sufre un desplome de 40 puestos, hasta el 93, por la censura militar que ha establecido a sus propios medios desde comienzos de año al calor de la guerra de Gaza, donde además sus soldados atacaron específicamente medios palestinos, una veintena de periodistas resultaron heridos por fuego israelí y tres murieron.
Particular es el caso de Irak, que tras más de seis años de conflicto ha subido a un nada envidiable puesto número 145 (estaba en el 158 en 2008) porque han desaparecido las amenazas de milicias y organizaciones terroristas contra los periodistas, quienes ahora se enfrentan a la hostilidad de autoridades y políticos que les prohíben el acceso a muchos lugares. Como viene siendo habitual, los países nórdicos europeos copan, junto a las tres repúblicas bálticas (Lituania, Letonia y Estonia), Irlanda, Holanda y Suiza, los diez primeros puestos de los Estados que no tienen nada que reprocharse por su actitud ante la libertad de prensa. En España, que cayó siete puestos hasta el 46, el principal problema procede del "clima de hostilidad" de ETA, que se tradujo, por ejemplo, en el atentado contra la sede de ETB en Bilbao en 2008.