AGENCIAS. MADRID.
Con ánimo, pero sin fortuna, lleva años luchando Elsa Pataky para hacerse un hueco en Hollywood. Su trabajo en Serpientes en el avión, unas cinta de terror protagonizado por Samuel L. Jackson que fue muy criticada, aunque no por muchos porque la taquilla fue escasa. De momento, las experiencias de la madrileña en la Meca del cine se reducen a asistencia a fiestas y a un noviazgo con el actor Adrien Brody, que le reportó efímera popularidad.
Ahora, de nuevo intenta el asalto a Hollywood, pero en la ficción y de la mano de Bigas Lunas con Di Di Hollywood, una comedia cuyo reparto encabeza y con la que el cineasta continúa la trilogía iniciada con Yo soy la Juani.
"Llevaba mucho tiempo con la idea de hacer una película con Elsa, y Di Di Hollywood es perfecta", ha declarado Bigas Luna durante la presentación de la película en Madrid y antes de explicar que su nuevo trabajo se cuela "en la parte oscura del éxito de una actriz y lo que se esconde detrás de todo el glamour".
Del lado oscuro ha recibido Elsa alguna que otra lección. Entre las anécdotas vividas sobre el submundo de Hollywood, la actriz reconoció que "muchas veces, si una firma de joyas te presta un collar de precio millonario, te suelen acompañar dos o tres guardaespaldas, que te vigilan cuando vas al baño y a los que incluso tienes que dejar las joyas antes de entrar. Además, si su horario es hasta las tres, se llevan las joyas e incluso el coche y te sientes un poco como Cenicienta a medianoche",.
Si en Yo soy la Juani era una sólida Verónica Echegui la que daba vida a esa chica de extrarradio que ansiaba el éxito artístico, ahora es Elsa Pataky quien se pone a las órdenes de Luna para dar vida a Diana Díaz, una aspirante a intérprete que sueña con triunfar en Hollywood. Acerca de esa parte más ingrata del trabajo artístico, Pataky ha mencionado aspectos como "la soledad o la extrema competencia", que, según señala, "están muy bien reflejados en la película de Bigas".
La actriz considera que sólo puede basarse en sus propios "detalles, momentos y sentimientos" a la hora de enfrentarse a su nuevo papel, ya que la trayectoria de cada intérprete es "muy diferente". Sobre el sueño de triunfar en la meca del cine, Pataky apunta que el sueño inicial de toda aspirante es "ser actriz, sin más", pero que, "a medida que se va conociendo", los actores empiezan a ilusionarse con "rodar una película en una de las mayores industrias". Pues eso, a soñar.