MATÍAS VALLÉS
La publicidad se basa en la exageración, por lo que no debería sorprendernos que una empresa se anuncie en las proximidades de la región genital de los futbolistas. Aquí nos absorberá el hecho histórico de que, al fichar por el Real Mallorca, Gabriel Escarrer se convierte en el primer gran empresario que aparece en público sosteniendo el equivalente a unos calzoncillos, con la posible excepción de Ralph Lauren. Para rematar su audacia, y al igual que hacen los ronaldos, se debió exigir al hotelero que se desprendiera de su traje –uno de los más exquisitos que hemos contemplado en los últimos tiempos–, vistiera el calzón corto donde ha inscrito su Melià con eñe, y peloteara por el césped. No estoy seguro de que se hubiera negado, dado que su fanatismo mallorquinista alcanza para presenciar los encuentros del segundo equipo del club.
Seguramente nadie se atrevió a pedírselo, por lo que Escarrer abandonó Son Moix sin despojarse del traje y sin estrenar los calzones que sufraga. Compartimos su decepción. Hemos contemplado a futbolistas con menos talento que el hotelero en los recientes onces titulares mallorquinistas, aunque entendemos que la comisión del fichaje justificara su contratación. El solo nombre de Melià infundirá pánico en los adversarios del Mallorca y le reportará al equipo unos veinte puntos en un primer análisis, pero tampoco cabe descartar que las lesiones obliguen a Manzano a recuperar a Escarrer, que verá así cumplido su sueño.
Escarrer ha abonado cuarenta millones de pesetas por marcar el paquete publicitario y alojar a los futbolistas en sus hoteles. Por unos euros más, se hubiera podido quedar con el club entero. Es decir, ha pagado para no comprar el Mallorca. Al alejarse de la propiedad como del diablo, los hoteleros demuestran su sabiduría futbolística. Prefieren tutear a Fidel Castro antes que relacionarse con un traficante de jugadores. En consecuencia, compran el Mallorca los pobres que no tienen ni una marca que colgar de los pantalones. Nunca entenderemos el dinero, por eso no lo tenemos.