EFE. BERLÍN.
La canciller alemana, Ángela Merkel, hace cada viernes la lista de la compra para su marido, Joachim Sauer, y éste acude después a buscar víveres para el fin de semana, según declara en una entrevista con la editora Alice Schwarzer para el último número de la revista Emma.
Ella se encarga de cocinar y preparar platos con lo que su marido ha comprado. "¡Justo este fin de semana acabo de hacer una tarta de grosellas!", explica. En 1993, Merkel ya defendió en una reseña que escribió para la veterana revista feminista Emma al "hombre que friega y limpia el váter". En esta ocasión, Schwarzer se interesa por cómo funciona el matrimonio Merkel-Sauer de puertas para adentro y cómo se reparten las tareas del hogar.
"Tenemos una empleada doméstica, pero no lo hace todo. Para lo demás, solemos ponernos de acuerdo, si uno pone la colada, el otro tiende o va a hacer la compra", apunta la canciller.
La limpieza, sin embargo, es una tarea exclusiva de la empleada, aunque cuando está de vacaciones, Merkel y su marido se distribuyen el trabajo. Por otra parte, cuando le invitan a conferencias internacionales, a la canciller le gusta que su marido le acompañe, y por lo tanto le anima a ello, pero sin forzarle.