M. MANSO. PALMA.
El turismo y el fútbol corren de la mano. Los hoteleros confían en un repunte de visitantes coincidiendo con la conclusión del Mundial de Sudáfrica, cuyo último capítulo se desarrollará el próximo domingo, con la final que disputan España y Holanda en el estadio Soccer City de Johannesburgo.
Hasta ahora la evolución del campeonato ha repartido paladas de cal y arena para los intereses económicos de Balears. La de arena la ha dado Alemania, con su eliminación tardía el pasado miércoles a manos del equipo de Vicente del Bosque. Después de trece mundiales disputados desde el ´boom´ turístico, los empresarios saben cómo repercute en su caja registradora esta competición cuatrienal. Un número significativo de visitantes demora el inicio de las vacaciones para ver a la selección con los amigos, y en el caso germano, su éxito juega en contra de Mallorca. Desde el año 62 han alcanzado la final o las semifinales en nueve ocasiones y sólo en cuatro se han ido antes de tiempo.
Los ingleses no pueden decir lo mismo. Sus gestas se resumen en el entorchado de 1966 y una semifinal en el noventa. El eco de su tropezón en octavos contra los teutones, el 27 de junio, se notó en las islas. "Cuando cayó Inglaterra hubo una subida de ventas y cabe pensar que ocurrirá lo mismo en el caso de Alemania. No obstante, la competición suele restar un poco a la temporada", explica el presidente de la Agrupación de Cadenas Hoteleras de Balears (ACH), Aurelio Vázquez.
La esperanza de que la consumación del Mundial contribuya a acelerar las ventas de último momento la comparte el presidente de la asociación de hoteleros de Santa Ponça, Antoni Roses, aunque puede ser a costa de ofertas muy agresivas.
Aurelio Vázquez sostiene que la arribada de alemanes a Balears es entre un 3 y un 5% superior a la del pasado ejercicio, aunque no todos los negocios se comportan de igual modo. El turoperador TUI, por el contrario, transportó hasta principios de junio un número menor de visitantes .