E. P. PALMA.
El turoperador Thomas Cook registró unas pérdidas de 211,3 millones de libras (247,4 millones de euros) durante la primera mitad de su año fiscal –comprendida entre el 1 de octubre de 2009 y el 31 de marzo de 2010–, lo que supone una reducción del 7,2% frente a los 227 millones de libras (265,7 millones de euros) de pérdidas que sufrió en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Según manifestó ayer en un comunicado el consejero delegado del grupo, Manny Fontenla-Nova, estos resultados muestran que la "flexibilidad" de su modelo de negocio ha permitido "ajustarse a una menor demanda durante el invierno de cara a un posterior incremento durante la temporada estival".
Además, el volumen de negocio del turoperador disminuyó un 5% interanual, hasta los 3.308,9 millones de libras (3.870 millones de euros), lo que "refleja la reducción de la capacidad que ya estaba prevista" para establecer "una prudente respuesta" a la crisis económica internacional.
Otro factor que ha afectado a las operaciones de la compañía fue la nube de ceniza volcánica procedente del volcán islandés, que tuvo un impacto aproximado de 70 millones de libras (82 millones de euros) en las cuentas del grupo, de los que entre 17,5 y 23,4 millones de euros correspondieron al lucro cesante.