MARIO MORALES. PALMA
La floja actividad turística de este invierno está dando paso a una clara mejoría en algunas zonas de la isla. En la bahía de Palma se nota una reactivación, gracias a una mayor presencia de cicloturistas, que acuden a hospedarse a los hoteles que han sido adaptados para sus necesidades. Así lo indicó el presidente de los hoteleros de la Playa de Palma, Francisco Marín, que ha registrado un importante aumento de establecimientos abiertos a partir de este mes de febrero.
De los 120 hoteles que forman la oferta turística de la Playa de Palma, hay más de 60 que están trabajando, "y febrero acabará con unos 70 abiertos, en marzo habrá 15 o 20 hoteles más y llegaremos a la Semana Santa con un 90 por ciento de la planta abierta", dijo Marín. En la zona hay 24 hoteles adaptados para cicloturistas, y en líneas generales, la ocupación media es de un 60 por ciento.
En Palmanova-Magaluf la apertura de establecimientos está subiendo este mes, aunque con ocupaciones muy flojas. El portavoz de la asociación hotelera Joan Espina indicó que hay 25 hoteles abiertos, de una planta total de 92.
Evaluándolo desde la óptica del volumen de camas, hay 8.000 plazas abiertas de las 24.000 disponibles. No obstante, Espina indicó que la ocupación gira apenas entre el 33 y el 37 por ciento, aunque "esperamos una reactivación a partir de la ultima semana de febrero".
Muy flojo en Santa Ponça
En Santa Ponça, el vicepresidente de la patronal, Joaquín Miranda, declaró que los establecimientos abiertos son pocos y la ocupación muy floja. Los empresarios consultados coinciden en que se está trabajando con precios muy reducidos, "incluso con tarifas de hace cinco años", decía Miranda.
Mientras tanto, las contrataciones para la próxima temporada alta se está haciendo en base a los descuentos por reserva temprana. Aunque lo habitual era hacer descuentos de un 10 por ciento por este concepto, ahora los tour operadores exigen mayores recortes, y se llega hasta el 15 por ciento.