EFE. MADRID.
Nueve empresas españolas, entre ellas la mallorquina Sol Melià, respaldan un documento entregado hoy en la cumbre sobre cambio climático de la ONU y en el que 500 compañías internacionales apuestan por lograr un acuerdo "ambicioso, sólido y equitativo" en Copenhague para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
El documento, entregado a más de cien jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Nueva York, solicita que los países desarrollados adopten compromisos de reducción de emisiones "inmediatos y drásticos" a través de estrategias "creíbles", según ha informado en un comunicado la Fundación Entorno-BCSD.
Las empresas españolas que han suscrito este documento son Acciona, Bancaja Hábitat, Cemex, Endesa, Ericsson, Metro de Madrid, Sol Meliá, Grupo SOS y Unilever.
Compañías de más de 50 países -de pequeño, mediano y gran tamaño- consideran que un acuerdo en la Conferencia sobre Cambio Climático de Copenhague creará "las condiciones para la transformación de la economía mundial", pues el desarrollo económico no se sostendrá en el largo plazo "a menos que se estabilice el clima".
Para salir de la recesión económica, las empresas reivindican un crecimiento no basado en las emisiones de carbono y que evite un futuro con elevadas emisiones.
Entre las medidas que debe incluir el acuerdo de Copenhague, figuran un sistema de medición, notificación y verificación de emisiones, medidas para construir un "sólido mercado" de emisiones y un marco para los países en desarrollo que acelere la utilización a gran escala de tecnologías limpias.
Además, los países en desarrollo deben diseñar sus propios planes de reducción de emisiones "de forma congruente con sus responsabilidades y capacidades comunes" y aplicarlos hacia 2020, según el documento.
Las empresas firmantes apuestan por una estrategia de adaptación y una solución de financiación que ayude a los países más pobres, "especialmente vulnerables a los efectos del cambio climático, aunque sean los menos responsables del problema".
Las políticas para frenar el cambio climático "son relativamente claras", y los costes de transición "se pueden gestionar, incluso en el entorno económico actual", concluye el documento, que puntualiza que "lo único que no tenemos es tiempo. Retrasarlo no es una opción".