La fiscalía solicita tres años de prisión para un joven acusado de grabar sin permiso y exhibir un vídeo sexual de una menor de 17 años. El procesado habría filmado cómo la víctima le practicaba una felación en los baños de un centro de ocio de Palma y luego mostró las imágenes a varias personas. Está acusado de un delito contra la intimidad. El juicio iba a celebrarse hoy, pero ha sido suspendido al no comparecer una testigo.

Los hechos, según el relato de la acusación, ocurrieron el 31 de octubre de 2014. El acusado, que tenía entonces 23 años, se encontraba con una adolescente de 17 en el centro comercial Ocimax, en Palma. Ambos se dirigieron a los baños del recinto y la chica le practicó una felación. Sin permiso de ella, el joven filmó la escena con su teléfono móvil. En ellas podía apreciarse claramente su contenido sexual.

Durante los meses siguientes, entre noviembre de 2014 y febrero de 2015, el sospechoso supuestamente exhibió públicamente a otras personas el contenido de la grabación, que no consta que fuera distribuida. La fiscalía le imputa por estos hechos un delito contra la intimidad, por el que reclama una pena de tres años de prisión y una multa de 7.200 euros. Además, solicita que indemnice a la perjudicada con 12.000 euros por los daños morales causados.

Estaba previsto que el juicio se celebrara hoy en un juzgado de lo penal de Palma. Sin embargo, una de las testigos citadas no ha comparecido, por lo que la magistrada ha acordado aplazar la vista hasta el próximo mes de octubre.