25 de mayo de 2016
25.05.2016
Tribunales

Cuatro condenados por una estafa masiva desde Palma a parados de toda España

Con anuncios de falsos puestos de trabajo lograron datos bancarios de 74 desempleados y se apoderaron de 173.000 euros

25.05.2016 | 02:31
Un policía examina uno de los anuncios falsos publicados por el cabecilla de la banda.

Las claves

  • Cientos de anuncios falsos: Ofrecían formación y salarios de 990 euros más pluses al mes
    Durante los años 2011 y 2012, publicaron cientos de anuncios en portales de Internet y pedían a las víctimas sus datos personales y bancarios y contraseñas para poder acceder a sus cuentas.

    Consiguieron 173.000 euros: Lograron acceder a las cuentas de 74 personas de toda España
    Los estafadores consiguieron datos de 74 víctimas de numerosas provincias para vaciar sus cuentas y contratar líneas de teléfono e Internet a su nombre para seguir actuando.

    Red de intermediarios: Captaron a decenas de ´mulas´ para mover el dinero robado
    La red captó con anuncios falsos de comerciales a decenas de personas para actuar como intermediarios, moviendo el dinero robado a cambio de una comisión.

La Audiencia Nacional ha condenado a penas que suman seis años y medio de cárcel a cuatro personas por estafar desde Palma a decenas de parados de toda España con falsas ofertas de trabajo. Con anuncios publicados en Internet, lograron hacerse con datos personales y bancarios de 74 desempleados, consiguiendo un botín de más de 173.000 euros. Además, contaban con una gran red de ´comerciales´, contratados para desviar el dinero obtenido a cambio de una comisión. Estos colaboradores han sido exculpados porque no conocían el fraude en el que estaban participando. La sentencia considera a los cuatro procesados autores de un delito continuado de estafa y otro de asociación ilícita.
El grupo actuó entre 2011 y 2012, en plena crisis económica. Según el fallo, el cabecilla era un joven mallorquín de 26 años que publicó en varias páginas de Internet cientos de ofertas de trabajo falsas. Iban dirigidas a personas de entre 20 y 50 años a las que ofrecían formación a cargo de la empresa y salarios de 990 euros más pluses. Cuando las víctimas respondían a través del correo electrónico o por teléfono, el principal acusado les pedía información confidencial como una fotocopia del DNI, sus datos bancarios y contraseñas con el pretexto de abonarles el sueldo.
Con este modus operandi, el joven logró hacerse con información personal de 74 personas de todo el país que utilizó con dos propósitos. Por un lado, conseguía obtener el dinero que los perjudicados tenían en sus cuentas y por otro contrataba a su nombre y a su cargo líneas de telefonía móvil y de Internet que utilizaba para llevar a cabo nuevas estafas, dificultando así que la Policía pudiera identificarle y localizarle. A una de las víctimas llegaron a quitarle 30.000 euros con estos métodos.
Para mover el dinero sustraído, el cabecilla captó mediante anuncios de puestos de trabajo como comercial, agente financiero o gestor de cobros a decenas de personas de numerosas provincias que, a cambio de una comisión, realizaban los movimientos desde las cuentas de las víctimas a las suyas. Una vez tenían el dinero en su poder, estos intermediarios lo entregaban personalmente a los acusados o se lo hacían llegar mediante giros y transferencias.
La Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Policía Nacional inició las pesquisas tras recibir decenas de denuncias en toda España. Pese a las argucias utilizadas por el cabecilla, los agentes consiguieron identificarlo y averiguaron que operaba desde Palma. Los seguimientos y vigilancias revelaron que contaba con la colaboración de su compañera sentimental, una joven ecuatoriana de 22 años, y de otras dos personas, un colombiano de 38 y una chilena de 28, para recibir el dinero de las víctimas y captar a los intermediarios. La Policía detuvo a estos cuatro sospechosos en Palma a mediados de 2012. En la operación fueron arrestadas otras 29 personas por actuar como ´mulas´ para mover los fondos robados, que quedaron finalmente exculpadas por desconocer el origen ilícito del dinero que movían.
La sala de lo penal de la Audiencia Nacional ha considerado a los cuatro procesados autores de dos delitos de estafa continuada y asociación ilícita. El tribunal ha impuesto dos años de prisión al cabecilla de la organización y un año y medio de reclusión al resto de acusados. A todos se les aprecian las atenuantes de reparación del daño y confesión, ya que según la sentencia colaboraron en la investigación tras ser detenidos y devolvieron a las víctimas el dinero sustraído.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine