Acoso

Una profesora dice que el director detenido le pidió un beso en la boca por hacerla fija

Otra exempleada del colegio de Calvià aseguró a la Guardia Civil que tuvo que dejar su trabajo porque no aguantó la situación de acoso sexual - Una segunda maestra indicó que el hombre, que negó todos los cargos, le pidió que se sentara en sus rodillas

07.03.2016 | 00:34
El director y propietario del colegio de Calvià detenido quedó libre con cargos el sábado tras declarar en el juzgado de guardia de Palma.

Otra carta

  • Las revueltas crean un clima de tensión que “debo impedir”

    Además de la carta difundida por el director del colegio de Calvià tras su detención a padres, alumnos y personal del centro, en la que aseguraba ser acusado “del peor y más horrendo de los delitos”, mostraba su total colaboración con la justicia y pedía confianza en el colegio, el responsable del centro educativo envió a las familias otra misiva a finales de 2015 a raíz de haber despedido a su hija, que hasta entonces era adjunta a la dirección. En la nota, el propietario detallaba que la decisión interna de la contratación y finalización de algún trabajador “no es un acto que se tome a la ligera y viene sopesado en todas las ocasiones para que el funcionamiento de todo el conjunto de personas que formamos el colegio goce de la excelencia”. La carta prosigue: “Mi ambición de tener el mejor colegio me lleva a veces a tomar duras decisiones, que incluso a nivel personal me afectan mucho”. También destaca que los profesores se merecen poder estar centrados en su trabajo y concluye: “Las revueltas no crean sino un clima de tensión e inestabilidad a los alumnos, que yo como máximo responsable del colegio debo impedir”.

La Guardia Civil continúa con las pesquisas para tratar de localizar a más víctimas de acoso sexual en el colegio de Calvià, cuyo director fue detenido el pasado jueves por presuntos abusos sexuales a su hija y el sábado quedó en libertad con cargos por orden judicial tras negar tajantemente todos los hechos. Una exprofesora del elitista centro educativo denunció a los investigadores que el propietario arrestado, de 72 años, le llegó a pedir que le diera un beso en la boca por haberla hecho fija. Según su versión, el septuagenario flirteó con ella y le dijo que le diera un beso en la boca para celebrar que le había hecho un contrato indefinido. Otra antigua maestra explicó a los agentes que a ella sí que la besó en la boca.

El Equipo de Mujer y Menor (Emume) de la Guardia Civil se encuentra volcado en el caso. De momento, han localizado a cuatro víctimas de presunto acoso sexual en el ámbito laboral, además de contar con la espeluznante denuncia de la hija del dueño del colegio, de 50 años, que relató repetidos abusos sexuales y episodios de sexo completo desde que ella era una niña de corta edad y entonces residían en el Reino Unido. Su progenitor, que tiene la obligación de comparecer todos los lunes en el juzgado, negó de forma rotunda todos estos hechos durante su declaración judicial y atribuyó las acusaciones a una venganza laboral por parte de su hija para quedarse al frente del colegio como directora. El hombre recordó que alrededor de noviembre de 2015 la despidió de la escuela porque ella quería quitarle el cargo.

Los agentes no descartan que aparezcan nuevas perjudicadas. Hasta ahora, las víctimas son exempleadas del prestigioso centro escolar. Una de ellas aseguró a los investigadores que tuvo que abandonar su puesto de trabajo como profesora porque no aguantó la situación de acoso sexual a la que se vio sometida por el director. Otra maestra indicó que el dueño del colegio en una ocasión le pidió que se sentara encima de sus rodillas. Las afectadas explicaron que el hombre les hacía proposiciones deshonestas de carácter sexual.

Estos episodios se habrían producido de forma verbal y en la mayoría de casos solo fueron comentarios puntuales, salvo lo que denunció una de las mujeres que admitió que el acoso se prolongó varias veces.

El denunciado rechazó todos los cargos. Negó haber acosado a sus empleadas en el centro educativo de Calvià. El hombre incluso admitió que no había tenido problemas con ninguna de estas mujeres y que no había enemistad con ellas.

Mientras tanto, la Guardia Civil y el juzgado de instrucción 1 de Palma prosiguen con las diligencias. Los agentes tienen que volcar el ordenador y analizar los archivos informáticos incautados al director del colegio tras llevar a cabo un registro. El septuagenario negó tener material de pornografía infantil.

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