MARCOS OLLÉS. PALMA.
Una sucesión de ocho incendios de rastrojos aparentemente intencionados trajo ayer de cabeza a bomberos y policías. La oleada de fuegos, declarados entre la una y las cuatro de la tarde en diversos puntos de Palma y Marratxí, causó más alarma que problemas excepto en el que devoró cinco hectáreas en el polígono de Son Valentí, que provocó un amplio despliegue de medios debido a la proximidad de una gasolinera y la gran humareda que se generó, por la que un indigente resultó intoxicado.
Los incendios comenzaron a sucederse a la una menos cuarto de la tarde, cuando los bomberos fueron alertados de un incendio en el cauce del Torrent Gros, en el Coll den Rabassa, en un punto donde se acumulaban basuras. A la una, se declaró otro incendio en un descampado en s´Indioteria, en el término de Marratxí, donde las llamas alcanzaron a varias pilas de neumáticos, lo que complicó su extinción.
A la una y cuarto, de nuevo en el Coll den Rabassa, los bomberos tuvieron que sofocar otro incendio de rastrojos declarado en un descampado de la calle Cardenal Rossell. Apenas habían sofocado este fuego cuando, a partir de la una y veinte minutos y de forma simultánea, varias llamadas alertaron de tres incedios similares en el camí Fondo cerca de las pistas del aeropuerto, el camí de Son Ripoll junto a la UIB y el parque de Son Gibert, en es Rafal. En todos los casos las llamas fueron sofocadas en pocos minutos.
La situación se complicó al filo de las dos de la tarde, cuando las llamas comenzaron a devorar las inmediaciones del Torrent de sa Riera, en el polígono de Son Valentí. La proximidad de una gasolinera, situada en el camí dels Reis, muy transitado a esa hora, provocó una gran alarma. Cinco dotaciones de los Bombers de Palma y dos brigadas terrestres, un helicóptero y una avioneta del Ibanat comenzaron a trabajar sobre el terreno para frenar el avance de las llamas, que se extendieron en pocos minutos y arrasaron cinco hectáreas.
Los efectivos sanitarios del 061 atendieron a un indigente que reside en una chabola cercana y que, según parece, sufrió pequeñas quemaduras en las manos y resultó intoxicado cuando descubrió el incendio y trató de sofocarlo. Además, un voluntario que participaba en los trabajos de extinción tuvo que ser trasladado al hospital Son Dureta, al igual que el otro afectado, con síntomas de haber inhalado demasiado humo, según el 112.
El incendio provocó un gran colapso circulatorio en un amplio radio debido en gran medida a la curiosidad que provocó en los conductores la humareda que generaron las llamas. La Policía Local tuvo que emplearse a fondo para regular el tráfico en la zona y los atascos no se disolvieron hasta entrada la tarde.
Intencionados
Las llamas en el polígono de Son Valentí quedaron controladas hacia las cuatro de la tarde, pero los bomberos todavía tuvieron que acudir a otro incendio de rastrojos declarado en el de Son Castelló. En esta ocasión, las llamas comenzaron en otro solar situado junto a la calle Gremi de Sucrers y fueron extinguidas en pocos minutos.
En total, fueron ocho los incendios similares declarados en un lapso de tres horas, lo que según los servicios de emergencias apunta a que fueron provocados de forma intencionada.