POLICÍA Y GUARDIA CIVIL COLABORAN PARA ACLARAR SI EL GRUPO ACTUÓ TAMBIÉN EN OTROS PUNTOS DE LA ISLA
MARCOS OLLÉS. PALMA.
La banda de atracadores detenida esta semana en Palma pudo haber extendido su radio de acción al resto de Mallorca. La Policía Nacional está investigando, en colaboración con la Guardia Civil, si alguno de los robos cometidos en los últimos meses en la Part Forana y todavía pendientes de resolver pudo ser obra de este grupo de delincuentes. Tres de los cinco detenidos, que habían venido desde Tenerife para llevar a cabo los asaltos, ingresaron ayer en prisión por orden judicial.
Por el momento, la Policía les acusa de cinco delitos de robo con violencia y dos de detención ilegal. Los investigadores tienen clara su implicación en tres atracos a sucursales bancarias de las barriadas palmesanas de Son Cladera y es Fortí y en los asaltos a dos empresarios, en un domicilio y un local de oficinas, a los que secuestraron y golpearon para hacerse con el contenido de sus cajas fuertes antes de abandonarlos maniatados y amordazados.
Sin embargo, los agentes del Grupo de Atracos sospechan que la banda pudo actuar también en otros puntos de Mallorca. La Guardia Civil colabora ahora con sus colegas de la Policía Nacional para esclarecer si alguno de los robos en viviendas o asaltos a salones recreativos y bancos de los que se tiene constancia en la Part Forana fue obra de esta banda. Ambos cuerpos analizan si el modus operandi de los casos por resolver coincide con el del grupo desarticulado. La investigación sigue abierta, por lo que no se descartan nuevos arrestos.
Ayer por la mañana, los cinco detenidos fueron trasladados por separado a Vía Alemania para comparecer ante el juzgado de instrucción número 3 de Palma, en funciones de guardia. Algunos de los sospechosos se negaron a responder a las preguntas del juez y el fiscal, Juan Carrau, mientras otros solo declararon para negar su participación en los hechos. El magistrado ordenó el ingreso en prisión de tres de los acusados y dejó en libertad a los otros dos.
Según las pesquisas, la banda, formada por un ex militar francés, un italiano y tres sudamericanos, se había desplazado desde Tenerife a Mallorca para llevar a cabo su delictiva campaña de verano. Las investigaciones apuntan a que se trata de un grupo profesional, jerarquizado y estable que llegó a principios de junio a Palma en busca de objetivos. Los investigadores sospechan que todos los atracos fueron planificados y que los miembros de la banda sometieron a vigilancia a los empresarios a fin de conocer sus movimientos y escoger el momento idóneo en el que abordarlos. Tampoco dejaban nada al azar en los atracos a los bancos, ya que escogían sucursales sin clientes en las que solo trabajaran mujeres. En total, consiguieron un botín de más de 55.000 euros.