B. PALAU / M.O.I. PALMA.
Por los calabozos de la Policía y de los juzgados de Palma pasa todo tipo de gente. Desde peligrosos asesinos a carteristas, narcotraficantes, violadores, ladrones, claveleras, estafadores... También ya estamos acostumbrados a ver a políticos y altos cargos implicados en multitud de casos de corrupción. Pero en los últimos días pasó por una de las celdas de Vía Alemania una actriz porno. Se trataba de una joven venezolana muy desenvuelta que incluso tuvo tiempo de promocionarse poco después de quedar en libertad con cargos. La sospechosa fue detenida en el marco de la operación policial que supuso la desarticulación de la primera red de explotación sexual de hombres en España.
Varias películas. Todos los arrestados en Palma quedaron en libertad, a excepción del cabecilla de la organización, un brasileño, que ingresó en prisión por orden judicial. Nada más salir de los calabozos, la actriz porno encandiló a más de uno e incluso llegó a comentar cuáles eran las películas en las que había actuado y que, por cierto, se pueden ver a través de Internet.
Un año sin La Parrala. El próximo martes se cumple un año de la muerte de La Parrala en Son Banya. El Farru y sus familiares figuran como los principales sospechosos del tiroteo que acabó con la vida de la sobrina de La Paca y prima y amiga íntima de La Guapi. La Parrala recibió un tiro en la cabeza tras una discusión por una deuda por la venta de droga. Su muerte abrió un enfrentamiento entre los dos clanes: el de La Paca y el de Los Peludos, encabezados por El Farru y su madre.
"Hazme una foto en el culo". Los Peludos desfilaron esta semana por el juzgado, donde les comunicaron que estaban acusados de los delitos de homicidio, tenencia ilícita de armas y amenazas. Cuatro de ellos se encuentran en prisión. Al salir del furgón policial, El Farru, principal sospechoso de la muerte de La Parrala, tuvo unas palabras para los fotógrafos que le esperaban: "Hazme una foto en el culo, por qué no me haces una foto en el culo".
Justificar lo injustificable. El pasado viernes una joven víctima de violencia doméstica declara ante el juez. Empieza a llorar al recordar los golpes y los insultos que su pareja supuestamente le dedicó. "Me insultó, me pegó un puñetazo, me agarró del pelo y me tiró al suelo. Luego me soltó", indica la mujer durante el juicio. La víctima, entre lágrimas, insiste en que no quiere causarle ningún daño al presunto maltratador: "No quiero que vaya a prisión. No quiero perjudicarle. Quiero que se vaya de mi casa. Lo único que quiero es una orden de alejamiento". Al final, la joven, completamente hundida, asegura: "Es que no le doy ni motivos para lo que me hace... porque ni salgo. Voy del trabajo a casa y ya está".
"A veces me porto mal". El presunto agresor, en prisión preventiva y con una condena anterior por malos tratos, niega haberla golpeado. Pero, al final de la vista, en el turno de la última palabra, confiesa: "A veces me porto mal con ella. Pero es por la situación que vivo, por el trabajo. Lo siento por lo que ha sucedido".
Un arcén peligroso. Un conductor sufrió el pasado fin de semana un aparatoso accidente de tráfico, con varias vueltas de campana incluidas, por culpa del deficiente estado del arcén entre Campos y la Colònia de Sant Jordi. Las obras de reasfaltado, acometidas hace pocos años, dejaron un considerable y peligroso escalón junto a la calzada, como muestra la fotografía. "Me despisté un segundo y una rueda trasera se metió en el arcén antiguo y perdí el control. Crucé la carretera y volqué. Estoy vivo de milagro", cuenta el afectado, Miguel García, que salió ileso.
Agua contra el alcoholímetro. Un conductor ebrio sorprendido por la Policía Local de Palma se negó a soplar hasta que los agentes le dieron los dos litros de agua que pidió para intentar rebajar la tasa. No sirvió de nada –los policías ya lo sabían– y acabó detenido tras dar positivo.