M.O.I. / EFE. PALMA / MÉXICO.
Aina Frau Pascual, una estudiante mallorquina de 24 años, logró sobrevivir el pasado miércoles al naufragio del barco en el que navegaba junto a cinco jóvenes catalanes –cuatro de los cuales fueron arrastrados por la corriente y desaparecieron– por el río Tanchachín, en México. Tanto Frau como el otro superviviente están bien y ayer mismo tenían previsto participar en un amplio operativo de búsqueda para localizar a los desaparecidos. El barquero al que habían contratado, quien según parece abandonó a los españoles a su suerte tras comprobar que no podía gobernar el barco, fue arrestado por incumplir la orden que prohibía navegar por el río debido a las fuertes lluvias.
La joven mallorquina viajó a México a principios de julio junto a los catalanes Bernat Palau y Francesc Espasa. Los tres estudian telecomunicaciones en la Universitat Politècnica de Catalunya y llevaban a cabo un proyecto para conseguir que los habitantes de una aldea tuvieran acceso a Internet. Alcanzado su objetivo, decidieron hacer turismo por el país junto a tres estudiantes gerundenses antes de regresar a España.
Los seis contrataron el pasado miércoles a un guía y un barquero en Aquismón, en el estado de San Luis Potosí, para que les llevaran hasta las cascada de Tamul a través del río Tanchachín, según explicaron a este diario el director de Protección Civil de la zona, Gerardo Cabrera, y el cónsul honorario de España en Tampico, José Luis Ortega. Las autoridades habían prohibido días atrás la navegación por ese río, muy crecido tras las intensas lluvias de las últimas semanas.
Poco después de zarpar, el barquero se lanzó al agua tras comprobar que no podía gobernar la embarcación, que quedó a la deriva, según contó Aina Frau a su familia. La joven mallorquina y Bernat Palau pudieron llegar a la orilla y pedir ayuda. Sus cuatro acompañantes, Francesc Espasa, Irene Carbó y las hermanas Núria y Neus Terradas quedaron a merced de la corriente y desaparecieron.
Protección Civil activó un dispositivo de búsqueda, en el que participan un centenar de personas, para localizar a los cuatro desaparecidos. Los trabajos se vieron dificultados el jueves por las intensas precipitaciones y el abundante caudal del río. Aunque la situación mejoró ayer, los equipos de emergencia no localizaron a los desaparecidos. Tanto el barquero como el guía fueron detenidos tras el naufragio, según informó Cabrera, y estaba previsto que fueran interrogados para aclarar lo ocurrido.