crimen en mallorca. La familia de la víctima criticó que el sospechoso fuera un preso de permiso
M.O.I./X.P. PALMA.
Unas quinientas personas acudieron ayer por la tarde a la iglesia parroquial del Pla de na Tesa, en Marratxí, para rendir un último homenaje a la joven asesinada. Tras la ceremonia, familiares y amigos de Ana Niculai encabezaron una concentración en la que demandaron "la pena máxima para el asesino y que se pudra en la cárcel para que no vuelva a cometer una acción de esta naturaleza" .
La ceremonia fúnebre comenzó a las siete y media de la tarde en la iglesia parroquial del Pla de na Tesa, donde reside la familia de la joven fallecida. Junto al altar había una gran foto de ella con la leyenda "Va por ti, Ana" .
La iglesia del Pla de na Tesa quedó abarrotada por los cientos de personas que acudieron a la ceremonia. Hubo muchos que no pudieron entrar. La misa se desarrolló en un ambiente de emoción contenida. El sacerdote recordó que "Ana ya no está, pero vivirá para siempre en nuestros corazones"
Una vez finalizado el oficio fúnebre, los asistentes se congregaron en la plaza frente a la iglesia, donde leyeron un manifiesto en demanda de una pena rigurosa para el autor del crimen. Los familiares mostraron su agradecimiento a las Fuerzas de Seguridad y recordaron que el pasado día 19 "hubo un encuentro fatal entre un asesino y Ana". Reclamaron que "todo el peso de la ley caiga sobre el asesino, que las personas encargadas de juzgarlo acierten, que le condenen a la pena máxima y se pudra en la cárcel".
A la concentración acudió el alcalde de Marratxí y presidente del PP balear, José Ramón Bauzá, y el ex alcalde de Llucmajor, Lluc Tomàs. Entre los asistentes había varias personas que portaban camisetas con la foto de Ana y la inscripción "Justicia ya". Otros de los asistentes colocaron en el suelo un corazon formado por velas.
El hombre detenido como presunto asesino de Ana, Alejandro Abarca, es un delincuente multirreincidente, preso en tercer grado, que estaba libre porque no había regresado al Centro de Inserción Social de Palma, donde debía cumplir la última parte de su condena.
Los familiares de la víctima se mostraron muy críticos con esta circunstancia, que consideraron "un fracaso del sistema penal español". Entre las demandas que expresaron estaba que, en el caso de que fuera condenado por el crimen, no volviera a disfrutar de estos beneficios penitenciarios.
Ayer por la mañana, varios amigos de la víctima escenificaron un acto en su homenaje en la plaza de Cort, donde prendieron fuego a unas telas.