B. PALAU. PALMA.
Una mujer fue condenada ayer a una pena de multa por un delito de intrusismo por hacerse pasar por odontóloga cuando trabajaba en una clínica dental de Palma. La sospechosa era auxiliar y carecía de la titulación oficial en odontología. Sin embargo, realizó un tratamiento de ortodoncia a una paciente durante años, según la versión de la fiscalía.
La acusada, de 64 años de edad, aceptó ayer los hechos y se conformó con la condena solicitada por la fiscal. Por ello, el magistrado del juzgado de lo penal número 4 de Palma le impuso una pena de multa al considerarla responsable de un delito de instrusismo.
En este procedimiento, se había personado en un principio como acusación particular el Colegio de Estomatólogos.
Los hechos se remontan a los años 2004 y 2005 en una clínica dental situada en Palma en la que la sospechosa trabajaba. La mujer no disponía de la correspondiente titulación oficial en odontología. Pese a ello, según la tesis de la acusación pública, la mujer se hizo pasar por dentista en dicho centro y practicó a una paciente un tratamiento de ortodoncia fija durante años.
La perjudicada declaró durante el procedimiento judicial que la trabajadora acusada ya la había resarcido.
El ministerio fiscal consideró que estos hechos constituían un delito de instrusismo, al desempeñar trabajos de dentista sin contar con el título.