MARCOS OLLÉS. PALMA.
La Policía Nacional ha desarticulado una red de trata de blancas que forzaba a mujeres brasileñas a ofrecer servicios sexuales en un prostíbulo de Inca. La organización, que también se dedicaba al tráfico de drogas a pequeña escala, captaba a las víctimas en su país y las introducía en Mallorca de manera clandestina para luego explotarlas sexualmente. Los ocho acusados, entre los que hay españoles, argelinos, brasileños, alemanes y ecuatorianos, están acusados de varios delitos. Además, dos mujeres fueron arrestadas por estancia ilegal.
Según informó ayer la Policía, la Operación Kamello se inició en noviembre del año pasado, cuando los investigadores de la Unidad Contra Redes de Inmigración y Falsificación (UCRIF) tuvieron conocimiento de que un domicilio particular situado en la zona de Inca se explotaba a sudamericanas ´sin papeles´ y se vendía droga. Las pesquisas permitieron averiguar que tras estas actividades se ocultaba una red organizada cuyos miembros se repartían las funciones.
Al frente del local se encontraban un argelino de 40 años y su pareja, una brasileña de 20. Las mujeres eran captadas en su país de origen por una compatriota que les ofrecía viajar a España, en ocasiones bajo falsas ofertas de trabajo. El traslado de las mujeres hasta Mallorca corría a cargo de un ecuatoriano de 42 años y de la vigilancia de estas, una vez llegaban a Inca, se encargaba un joven de 21. La Policía constató que algunas de las prostitutas que trabajan en el local lo hacían de forma voluntaria.
Tras recabar toda esta información, los agentes irrumpieron en el local en la noche del pasado viernes. Tras el arresto de los cinco presuntos miembros de la organización se detuvo también a un alemán de 38 años y su ex mujer, una brasileña de 24. Ambos tramitaron una carta de invitación para que la hermana de ella viajase a Mallorca, pero la mujer no regresó a su país y se quedó en Inca ejerciendo la prostitución. Además, dos sudamericanas fuerron arrestadas por encontrarse en situación ilegal.
La investigación permitió averiguar que la organización se dedicaba también al tráfico de drogas. Los estupefacientes eran distribuidos tanto entre los clientes del prostíbulo como a través de un bar de la misma localidad, cuyo encargado fue también arrestado. Los ocho detenidos están acusados de varios delitos de asociación ilícita, tráfico de drogas y relativos a la prostitución.